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3043. Ricardo Rodríguez Fernández, «Meana». Un vigués asesinado en el Castillo de Hartheim

«Recordando la sangre derramada por todos los pueblos y los millones de seres humanos sacrificados, asesinados, inmolados por el fascismo-nazi, juramos no abandonar jamás el camino que nos hemos trazado. Sobre la base de una comunidad internacional queremos erigir a los soldados de la libertad caídos en esta lucha sin tregua, el más bello monumento: EL MUNDO DEL HOMBRE LIBRE.» (Juramento de Mauthausen, 1945)


María Torres / 5 de mayo de 2020

Cuando se cumple el 75 aniversario de la liberación de Mauthausen, el campo de los españoles, quiero recuperar la memoria de una víctima de Vigo: Ricardo Rodríguez Fernández, alías Meana, un joven futbolista que fue asesinado en el castillo de Hartheim, uno de los seis centros de eutanasia del programa Aktion T4, «La fábrica de los asesinos», como lo denominaba Simón Wiesenthal, donde se acabó con la vida de miles de seres humanos.

Ricardo no pudo llegar a participar en la Olimpiada Popular de Barcelona, para la que había sido seleccionado. No pudo regresar nunca a Vigo, abrazar a su familia, encontrarse con su novia Mercedes. Y tampoco pudo nunca volver a jugar al fútbol, su gran pasión. Todas sus ilusiones, al igual que su cuerpo, se convirtieron en cenizas.

Ricardo Rodríguez Fernández nace en Vigo el 19 de marzo de 1910. Su padre Ricardo Rodríguez Domínguez, natural de Soutolobre, parroquia de Salvaterra do Miño, trabajaba en la empresa Joaquín Davila y en el Depósito Español de Carbones. La madre, Avelina Fernández Lorenzo, era natural de Guizán, parroquia de Mos. Ricardo era el segundo de cuatro hermanos varones: Antonio Luis, Luis Raúl y Manuel Tomás.

Estudia en el Colegio Minerva de la calle Joaquín Yáñez  núm. 8 fundado por Perfecto Mediero Prado en 1872. La inicial Academia Minerva se convierte en colegio de Primera y Segunda Enseñanza, Comercio, Idiomas y Escuela Militar, bajo la dirección de Roberto Mediero, hijo del fundador.

Ricardo comienza a jugar al futbol en el Constitución, un equipo humilde que utiliza el Campo de Granada a los pies de el Castillo de San Sebastián. Curiosamente, el mismo lugar donde los absolutistas locales el 31 de mayo de 1815 celebraron el regreso de Fernando VII arrojando a las llamas ejemplares de la Constitución de 1812.

En 1928, cuando se crea el Ciosvín Fútbol Club de Vigo, ficha por éste, que se proclama Campeón de España Amateur, ganando la copa Presidente de la República de Fútbol el 21 de junio de 1931 en el estadio de Chamartín de Madrid, al vencer a la Unión Deportiva Huesca por 4 a 1. El tercer gol, que llegó a seis minutos para la conclusión del encuentro fue marcado por el centrocampista Meana, apodo de Ricardo en el terreno de juego. 

El Ciosvín volvería a disputar un final del Campeonato de España Amateur en junio de 1935 ante el Sevilla, perdiendo 6 a 1, y tuvo que conformarse con el título de subcampeón.

Ricardo Fernández Meana, ganó con el Ciosvín el Campeonato de Fútbol Amateur de Galicia en las temporadas 1930/1931, 1931/1932, 1934/1935 y 1935/1936.


Ciosvín Fútbol Club. Ricardo Fernández, tercero por la izquierda en fila superior, marcado con una x - Foto Archivo familiar

  
La Olimpiada Popular

En 1936 el Comité Regional Pro-Olimpiada selecciona un combinado gallego para participar en el Olimpiada Popular de Barcelona a celebrar del 19 al 26 de julio de ese mismo año. Esta Olimpiada atrajo a más de cinco mil deportistas de todo el mundo que renunciaron a participar en los JJ.OO. de Berlín organizados por la Alemania nazi.

El 12 de julio se realiza la presentación de la Selección Gallega en el estadio Balaidos de Vigo con un encuentro entre los seleccionados y un combinado del Celta-Unión Sporting. El resultado final del partido es de empate a cero.

Ricardo es uno de los seleccionados para la Olimpiada Popular y el 17 de julio de 1936 se despide de su familia y de su novia Mercedes y parte para Barcelona con la Delegación Gallega.

El Pueblo gallego en su edición de 18 de julio recoge así la salida de la expedición: «Ayer han salido para Barcelona los componentes del equipo de futbol y coro regional que representarán a nuestra región en la Olimpiada Popular de Barcelona. (...) Los futbolistas que se desplazan a Barcelona son: Chuco, Pazó, Vaquero, Toñito, Meana, Doldán, Moncho, Sito, Miguel, Emilio y Chiño. Acompañan a estos elementos cuatro representantes del Comité, un delegado por la comisión de futbol, uno por la comisión artística y dos para administración.»

Se alojan en el Hotel Olimpic del Estadio de Montjuïc. El 19 de julio por la mañana, unas horas antes de la ceremonia de inauguración de la Olimpiada, los deportistas se despiertan con el ruido de la batalla de que libra en Barcelona. Allí reciben la noticia del golpe de estado contra la República. Los deportistas permanecen confinados en sus hoteles por razones de seguridad, algunos optan por empuñar las armas para defender a la República, mientras que las autoridades deciden suspender la celebración del evento.

La delegación gallega es evacuada de Barcelona una semana después en el vapor Capitán Segarra que parte rumbo a Valencia. Después viajarían a Madrid, ciudad a la que llegan en los últimos días de julio de 1936.

La Vanguardia, en su edición del jueves 30 de julio de 1936 se hace eco de la llegada a Madrid, y el diario ABC en la del viernes 18 de agosto de 1936 con el mismo texto: «Ha llegado a Madrid la delegación de Pontevedra que había marchado a Barcelona para asistir a la Olimpiada Popular. La salida de Barcelona la hicieron en el vapor Capitán Segarra hasta Valencia, donde fueron objeto de grandes atenciones por las dotaciones de los barcos pesqueros y mercantes, surtos en aquel puerto. Los componentes de la Delegación así como las señoritas de los Coros Gallegos, están todos sin novedad, siendo cariñosamente atendidos en la capital de la República por el Ayuntamiento de Madrid, Lar Gallego, Centro de Hijos de Madrid, y Casa del Pueblo. Sirva esta noticia de tranquilidad a los familiares de los delegados pontevedreses que volverán a sus tierras tan pronto como las circunstancias de lo permitan.»


La Guerra

Se desconoce si Ricardo se unió a las milicias republicanas en Barcelona o Madrid. En la Gaceta de la República núm. 355 de 20 de diciembre de 1936, figura su nombramiento como cabo de la Guardia de Asalto de la primera compañía de reserva, con antigüedad de 12 de diciembre, por su distinguido comportamiento en operaciones de guerra.

En enero de 1938 es ascendido a Teniente de Infantería, con antigüedad de 16 de marzo de 1937.

Ese mismo mes, encuadrado en la 14º Compañía de Asalto del Cuerpo de Seguridad, destinada en Barcelona, hace entrega de un donativo de 2,50 pesetas para sufragar el periódico Seguridad Popular editado por las Fuerzas de Seguridad en Madrid.


A Francia

Cruza la frontera francesa en los primeros días de febrero de 1939.

Se alista en la 22ª Compañía de Trabajadores Extranjeros y es capturado por los alemanes en junio de 1940. Su detención es publicada en la Lista Oficial de Detenidos núm. 34, de fecha 21 de octubre.

Recluido inicialmente en el frontslag 140 de Belfort, más adelante es confinado en el Stalag o campo de prisioneros de guerra XI B, ubicado en Fallingbostel, Baja Sajonia, con el número de matrícula 87426. A finales de 1940 el campamento albergaba alrededor de 40.000 prisioneros, aunque solo 2.500 estaban "alojados" en su interior. El resto había sido asignados a los Arbeitskommando en la zona.

El 25 de enero de 1941 es obligado a subir a un tren que parte de la estación de Fallingbostel y que transporta un convoy de 1472 republicanos españoles, entre los que se encuentran sus paisanos Agustín Cameselle, Domingo Castro y Francisco Rodríguez.


Mauthausen

El 27 de enero de 1941 llega a Mauthausen. Según los documentos de ingreso en  el campo, indica como profesión la de jornalero y queda registrado con la matrícula  6669.

El 3 de febrero de 1942, sube a "autobús gris" que le deposita a los pies del Castillo de Hartheim, un lugar del que nadie regresaba. Un imponente edificio rodeado de campos verdes y sinuosas colinas, situado en la ciudad austriaca de Alkoven, a 17 km de Mauthausen y 5 km de Gusen.

Ricardo Rodríguez Fernández es asesinado en Hartheim en los primeros días de febrero de 1942, aunque su muerte está registrada en el KZ Mauthausen el 7 de febrero de 1942. Los cadáveres de Hartheim eran trasladados a un depósito donde permanecían varios días. Una vez incinerados, los restos eran recogidos por un camión que arrojaba sus cenizas en el Danubio y su afluente el Traun. También fueron esparcidas en el jardín del castillo. En el año 2000 en el lado Este fueron encontrados restos que se inhumaron y volvieron a ser enterrados en el jardín, donde hoy se levanta un Memorial.

El valenciano Casimiro Climent Sarrió, prisionero en Mauthausen y empleado en Polittische Abteilung, la policía política del campo dependiente de la Gestapo, elaboró un listado de los 449 españoles que desaparecieron en Hartheim en los años 1941 y 1942. Era el encargado de archivar las fichas de los deportados españoles.


Después ...

La familia de Ricardo Rodríguez Fernández no volvió a tener noticias de él hasta 1967. Nunca recibió el aviso oficial de deceso del Ministerio de Veteranos y Víctimas de Guerra francés fechado el 27 de noviembre de 1950, y que debía tramitar el Ministerio de Asuntos Exteriores español.

En 1967 llegó a la casa familiar de la calle Placer numero 29 de Vigo, una comunicación del Ministerio de Justicia español informando que el Estado de la República Federal Alemana había dictado una Ley, con fecha 14 de septiembre de 1965, comprometiéndose a indemnizar por detención, daños o muertes ocurridos en los campos de concentración nacional socialistas, siempre que la reclamación se efectuara antes del 30 de septiembre de ese mismo año.

En 1973, la familia percibe como compensación por la muerte de Ricardo, la suma de ocho mil pesetas, que procede a devolver a las autoridades alemanas con la sugerencia de que el dinero sea invertido en misas.



La historia de Ricardo Rodríguez Fernández forma parte de la investigación «Vigueses en la Segunda Guerra Mundial» 






6 comentarios:

  1. Abrazo grande y fuerte, solidario, desde una descendientes de republicanos en el México del exilio. Cada entrada en este blog es un volver a pasar por el corazón lo fundamental de la lucha, y ponerle rostro. Gracias, por cada una, siempre emotivas provocadoras para la reflexión y la congruencia, la dignidad, y gracias por esta última, tan conmovedora. Mi corazón siempre con ese bello y único monumento que da inicio a este texto: " el mundo del hombre libre", ¡viva!

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    1. Gracias por tus palabras Lena. Un abrazo transoceánico.

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  2. Hola buscaba una foto o informancion de dos jugadores del Ciosvin uno llamado Vaquero /1935) y otro Ángel Villar Rodriguez

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    1. Vaquero estaba con Ricardo en la Selección gallega que iba a tomar parte en la Olimpiada Popular de Barcelona. Escríbeme y veo cómo te puedo ayudar (buscameenelciclodelavida@gmail.com), aunque yo investigo a deportados, no a futbolistas.

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  3. Juan Salas Sánchez tuvo que coincidir con Ricardo Rodríguez.
    Yo soy sobrino de Juan.
    Tengo copia de su ficha de Mauthausen.

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    1. Seguramente coincidieron en el mismo espacio y tiempo. Saludos.

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