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351. El rencor de las mujeres feas.



José Vicente Puente - Arriba (Organo de Falange) - 16 mayo 1939

"Con la noticia de tanto martirio, Madrid, como todo lo que fue la España "roja" -negación de la patria-, nos ha mostrado una fauna que llevábamos entre nosotros, rozándonos diariamente con ella, y sin que su pestilencia trascendiese por encima de nuestra ignorancia respecto a su maldad.

(...) La mujer no podía permanecer pasiva. Ni ha querido, ni se la ha dejado. Para lo bueno y para lo malo la mujer formó parte de las legiones en lucha. Con el genio del bien y entre las hordas del mal. Una de las mayores torturas del Madrid caliente y borracho del principio fue la militancia del mono abierto, de las melenas lacias, la voz agria y el fusil dispuesto a segar vidas por el malsano capricho de saciar su sadismo. Junto a la ínfima mujer, que se subió a los camiones para detener a los nacionales en la sierra y confundió la batalla con una dominguera excursión de pan y tortilla, ha existido la pedante intelectual de izquierdas, la estudiantilla fracasada, la empleada envidiosa del jefe. Sexos helados, fatigosas angustias ante el olvido.

Han sido peores. Han servido su escasa superioridad sobre las otras-las hoscas y rudas que ofrecían todo en una quimérica imaginación del comunismo libertario-para que el suplicio de nuestras gentes fuera mayor. En el gesto desgarrado, primitivo y salvaje de la militancia sucia y desgreñada había algo de atavismo mental y educativo. Quizá nunca habían subido a casas con alfombras ni se habían montado en una "siete plazas". La atmosfera cinematográfica ni la habían rozado. Se dormían en los cines y no leían ni los periódicos. Sus fiestas eran comilonas terminadas en peleas de vecindad y comadreo. Odiaban a lo que ellas llamaban señoritas: pero en su interior comprendían que nunca serían ni llegar a ser señoritas. Las aburría la vida de las señoritas. Ellas tomaban té cuando les dolía el vientre, y preferían bocadillos de sardinas y pimientos a chocolate con bizcochos.

No así las pedantillas del querer y no poder. Entontecidas por el cine, por las novelitas histéricas, tuvieron unos años que esperaban la llegada del príncipe encantado, que se apearía de un negro y silencioso coche. Quizá tuvieron un fracaso. Un sueño y un amargo despertar. Con los días que pasaban con pasos silenciosos, un día el espejo les enseño que nada podían esperar de sus encantos. se dieron cuenta de que sus piernas eran gordas, deformes. Que la dentadura prognata alejaría los amables diálogos. Ni las fajas, ni los colores tornasolados en el pelo. Eran feas. Bajas, patizambas, sin el gran tesoro de una vida interior, sin el refugio de la religión, se les apagó de repente la feminidad y se hicieron amarillas por la envidia. El 18 de julio se encendió en ellas un deseo de venganza y, al lado del olor a cebolla y fogón, del salvaje asesino, quisieron calmar su ira en el destrozo de las que eran hermosas. Y delataron a los hombres que nunca las habían mirado. Sobre cientos de cadáveres, sobre espigas tronchadas en lozana juventud, el rencor de las mujeres feas clavó su sucio gallardete defendido por la despiadada matanza de la horda. Y Dios las castigo a no encontrar consuelo a su rencor".


"El rencor de las mujeres feas"



7 comentarios:

  1. Esto ya es puro cuento, una cosa es la memoria historica, que deja que desear, ya que solo se cuenta y se recuerda a una parte de los protagonista, y otra cosa ya es la novela, o la historieta, me encanta este blog, porque es nuestra historia, pero me entristece que como todos solo cuenten una parte de la misma, en fin, como esto tampoco se publicara me da igual, me he acostumbrado a que nadie diga la verdad, gracias de todas formas, por parte de la informacion

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  2. Alejandro, lo primero que quiero manifestarte es que esto no es puro cuento. Se trata de un artículo publicado en la prensa de la época, refiriéndose a las mujeres de izquierdas, por alguien de derechas y absolutamente misógino.

    En segundo lugar, en este espacio no censuramos ningún comentario. Sean todos bienvenidos siempre que no se pierdan las formas y faltemos al respeto o a la memoria de tantos muertos.

    La verdad. ¿Cuál es la verdad? En este blog intentamos ser absolutamente riguroso con los hechos históricos y contrastamos las fuentes hasta la saciedad, para dar una versión lo más cercana si no es posible exacta, a la realidad.

    No hay cuentos. Ya nos sabemos todos los cuentos como decía León Felipe. Se pasaron cuarenta años contándonos cuentos que esos si que ya no se los cree nadie.

    Un saludo.

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  3. Gracias por contestarme, y en ningun momento he querido ofender a nadie, ya que aunque no creo en la republica,(en el gobiernos que tenemos tampoco) me merece respeto al igual que todos los caidos en la locura que llamamos Guerra Civil, sean del bando que sean, ninguna causa merece una muerte, y menos la de los inocentes, como le digo me gusta que se me rspete mi opinion y de la misma forma respeto la de los demas, y en ningun momento quise ofender a nadie, solo espresar la opinion de que todos los fusilamientos que vemos, todos los muertos que vemos, son de la republica, y hay que recordar que atrocidades, muertes inbutiles e infundaqas y masacres, las cometieron los dos bandos, y poco me gusta ninguna forma de gobierno habido y por haber, que usa la fuerza de las armas a su antojo para imponer sus opiniones, y si queremos ser realistas y que se sepa la verdad, hay que reconocer que los daños causados por los dos bandos no solo por un lado, ya que de esta manera solo sera la mitad de la verdad.
    gracias por contestarme, por publicarme, esto da muestra al menos de imparcialidad y eso me gusta.
    un saludo.

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  4. Alejandro, te agradezco tus palabtas.

    En ningún momento indiqué que tu respuesta fuera ofensiva. Si lo has entendido así te pido disculpas.

    Estoy de acuerdo contigo en que durante la Guerra Civil, se cometieron barbaridades por las dos partes. Pero hay un matiz que deberíamos tener en cuenta. En este país existía un gobierno legitimamente elegido por el pueblo. Es posible que no fuera el mejor, pero ello no justifica la sublevación.

    En cuanto a la Guerra, decirte que fue la primera vez en la historia que se bombardeó a población civil por el placer de hacerlo. Y lo hizo el bando franquista con la ayuda del fascismo internacional (alemanes e italianos) a pesar del tratado de no intervención. Eso si fue una tremenda barbaridad.

    El Ejército Popular Republicano no contó con ningún apoyo, porque el único que tenía, los brigadistas, se vieron obligados a marcharse en noviembre de 1938.

    Por último, decirte, aunque eso ya lo sabrás, que aunque no se esté a favor de ningún bando, hay un hecho fácilmente contrastable que marca la diferencia entre los vencedores y los vencidos: La Guerra terminó con la derrota de los republicanos, pero ahí no terminó la represión. hasta la muerte del dictador se estuvo asesinando a la gente de izquierdas sin más motivo que el odio. Casi un millón de muertos ... Más de 150.000 aún están desaparecidos en cunetas y fosas comunes ... Medio millón tuvieron que exiliarse. Francia los acogió con recelo y los encerró en campos de trabajo ... Muchos de ellos combatieron en la II Guerra Mundial y terminaron en campos de concentración nazi ...

    No es lo mismo, no puede ser lo mismo.

    No es rencor, es justicia reconocerlo.

    Un cordial saludo.

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  5. Llevamos 80 años soportando la versión franquista de lo que fue la mal llamada guerra civil. La represión posterior tuvo como finalidad eliminar cualquier vestigio de oposición a la dictadura y la criminalización sistemática de los ideales republicanos. Se abrió una Causa General en la que se depuraron todas las responsabilidades atribuidas a los defensores de la República, hubiesen o no cometidos delitos fueron condenados a muerte o a prisión. En febrero de 1939 se dictó la Ley de Responsabilidades Políticas, una ley en la que la sola oposición al franquismo significaba penas de muerte o cárcel, la ley estuvo vigente hasta 1969. ¿Que más se puede escribir sobre lo atribuible a la República? ¿Que más se puede depurar?

    Sin embargo los crímenes de guerra cometidos por los sublevados y durante la dictadura siguen disfrutando de la más absoluta impunidad. Unos crímenes y una represión que reúnen todos los requisitos para ser calificados como genocidio.

    No es cierto que los relatos actuales oculten interesadamente ciertos desmanes atribuidos durante la guerra a las milicias populares, que no al gobierno de la República, basta con leer las publicaciones posteriores a 1978 para comprobarlo, además todos ellos, más algunos inventados, magnificados hasta la saciedad, están contenidos en todas y cada una de la publicaciones que, desde antes de 1939, fueron escritas por los “historiadores” elegidos por el régimen franquista para intentar lavar así sus crímenes y justificar una sublevación militar.

    La exposición de lo ocultado, el relato de la verdad completa, nada tiene que ver con los ideales o tendencias políticas de nadie. La exigencia de justicia y reparación ante los crímenes cometidos es un mero ejercicio de aplicación de lo más fundamental del contenido de la Declaración Universal de Derechos Humanos... y una deuda con todos aquellos, civiles y militares, que perdieron la vida o fueron encarcelados por defender la democracia y la libertad.

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    1. Gracias por tu comentario. Comparto cada una de las palabras del mismo.
      Lanzas la pregunta: ¿Qué más se puede depurar? Yo tengo una respuesta: lo único que no han podido depurar es la Memoria y les guataría hacerlo, pero en esta lucha son y serán vencidos. Nuestra memoria es más grande que su olvido.
      Un abrazo.

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