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1030. El nacionalismo en Galicia. Los orígenes



“Para nosotros los gallegos el nacionalismo racista es un delito y un pecado. Nunca mediremos los diámetros de nuestro cráneo, ni se lo mediremos a nadie para ser admitido en nuestra comunidad” (Castelao)


Gabino Alonso Hernández / Vigo, 24 Julio 2014

Introducción teórica al nacionalismo

Se ha descrito que un proceso nacionalista consta siempre de tres fases evolutivas:

Fase 1: Las minorías intelectuales descubren la identidad diferencial de la nación

Fase 2: Agitación nacional en la cual las elites intentan ganar a sus conciudadanos para la causa mediante la formulación de sus reivindicaciones.

Fase 3: El movimiento nacionalista minoritario trata de convertirse en un movimiento de masas.

Partiendo de que una nación es una “Comunidad imaginada” en la cual los individuos se auto comprenden como miembros de la misma mediante la concurrencia de determinados rasgos o características “objetivas” seleccionadas: Lengua, cultura, territorio, raza,  no es la nación la que genera el nacionalismo, sino el nacionalismo el que produce la nación.


Los inicios del nacionalismo en Galicia

La inicial formulación del discurso nacionalista gallego tiene lugar en los movimientos que se autodenominaban “regionalistas”. A finales del siglo IXX surgieron organizaciones como “Asociación Regionalista Gallega” (1981) de carácter liberal; “Junta de defensa de Galicia” (1893), formada por católicos y tradicionalistas  y la “Liga Gallega”  (1897), de origen federal. Todas ellas promovían una muy diversa articulación política de Galicia.

Los liberales estaban bajo la dirección de Manuel Murguía y la definición de Galicia como nación no era aceptada por muchos de ellos que preferían la denominación de “Región Gallega”  y de “regionalismo" para su movimiento. Murguía sentó las primeras bases ya en 1865 de la concepción de Galicia como nación: “Galicia tiene territorio perfectamente delimitado, raza, lengua distinta, historia y condiciones especiales creadas gracias a esa misma diversidad… constituye, pues, una nación porque tiene todos los  caracteres propios de una nacionalidad”. La experiencia de la I Republica y el cantonalismo llevaría a Murguía a desestimar la alternativa federal que implicaría un estado propio para Galicia en el seno de una federación española,  tal y como proponían los republicanos federales con Aureliano Pereira a la cabeza. Murguía descartaba al mismo tiempo la republica a favor de la monarquía parlamentaria.

Por su parte, el sector católico-tradicionalista con su líder Alfredo Brañas, se postulaba de diferente manera, reclamando para Galicia la recuperación de las viejas instituciones políticas y un catolicismo fundamentalista: “No hay más patriotismo que el que nace de una fe sincera”. No reivindicaban “la autonomía” sino “las libertades gallegas” entendidas por los antiguos fueros, libertades comunales y franquicias populares, es decir, el regionalismo que valora más la Galicia tradicional como una crítica radical de la libertad. “Galicia es esencialmente agrícola: la industria fabril y el comercio no tiene vida propia; el movimiento vertiginoso de las fábricas, el humo espeso de las fundiciones, el rodar incesante de los vehículos, no constituye la fisonomía social de nuestra tierra”.


En el siglo XX

En la primera parte del siglo XX hay dos años señalados que dan lugar a la plena realidad de la concreción nacional de Galicia: 1916, en que aparecen las  “Irmandades da fala” y 1918 con la celebración de la Asamblea Nacionalista de Lugo.

En 1920 Vicente Risco será el formulador de la teoría nacionalista gallega. Partía de considerar a Galicia como una entidad objetiva y natural, que existía desde siempre ajena a la voluntad de la gente. El nacionalismo no la creaba, sino que su misión era recuperar la propia identidad y despertar en el pueblo gallego la conciencia de sus particularidades. Curiosamente, Vicente Risco, terminó con un cambio de posición hacia políticas reaccionarias y manifestando su apoyo al franquismo.

En los años 1930 y 1931, aparecieron muchas agrupaciones de signo galleguista de ámbito local como consecuencia del fracaso de la VI Asamblea de las Irmandades da Fala. Valentín Paz Andrade formó en Vigo el “Grupo Autonomista Galego”. Sus ideales eran una Galicia autónoma en la que el pueblo participaría en la resolución de sus problemas sin interferencias exteriores, con autonomía reconocida en la constitución, con derecho al uso del gallego y con igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Este discurso en sus línea maestras formaría el futuro alegato del “Partido Galleguista” fundado en 1931.


Camino de la Madurez

Con la proclamación de la II República y de una nueva constitución que permitía las autonomías, se concretó para el nacionalismo la creación de sus estructuras organizativas y el ámbito de su discurso e influencia.

El Partido Galleguista inicialmente era un movimiento cultural, social y político minoritario. No fue hasta su fracaso electoral de 1934 cuando comenzó a caminar hacia una mayor organización y alcanzar atractivo político, con la resolución del conflicto interno entre conservadores y republicanos que dio lugar varias escisiones de los conservadores. Fundaron “Dereita Galleguista” en 1936 con Vicente Risco como cabeza visible;  un grupo de afiliados en Pontevedra de tendencia católica liderados por Filgueira Valverde y otra escisión de afiliados de Santiago capitaneada por Morquera Perez, Fontenla y Manuel Beiras. Esto permitió la escora definitiva hacia las fuerzas republicanas del Partido Galleguista con Castelao y Boveda como máximos representantes. El Partido cambio su forma de actuación y entró a formar parte del Frente Popular, aceptando un estatuto de autonomía de mínimos.

Aparecieron los órganos de prensa como “A Nosa Terra”, “El Heraldo de Galicia“ e instituciones como “El Seminario de Estudos Galegos” o la “Misión Biológica de Galicia”, que dieron soporte y publicidad a los ideales del nacionalismo gallego y permitieron asentar sus bases ideológicas.

En las elecciones de febrero de 1936 el Frente Popular con la colaboración del Partido Galleguista logra 286.000 votos en Galicia, saliendo electos Castelao por Pontevedra y Suarez Picallo y Villar Ponte por la Coruña. Esta colaboración permitió el plebiscito y la aprobación del primer Estatuto de Autonomía para Galicia en 1936.

El golpe de estado contra la República, la inmediata Guerra Civil y el franquismo, rompieron de forma abrupta el movimiento nacionalista gallego, dando comienzo “a longa noite de pedra”.










585. Las mujeres con las que el franquismo no pudo




Elvira Varela, de A Coruña, tiene 10 años cuando encarcelan a su madre. La represión y el acoso de las autoridades franquistas marcan toda su infancia y juventud. Luz Fandiño, compostelana, no solo sufre la persecución y coacción en su familia sino también la pobreza, su madre se muere de hambre con solo 37 años. A los 21 años, Luz deja Galicia para emigrar a Argentina“. ¡Ojalá hubiese roto una pierna y no me hubiese marchado! ¡Allí quedó mi juventud amargada!”. En Galicia, entre 1936 y 1939, 77 mujeres fueron asesinadas, 274 represaliadas y son incontables las silenciadas y reprimidas.


Ana Costoya Viqueira / 18/12/2012

España, Galicia - Con la mirada alegre y llena de historias, Elvira Varela y Luz Fandiño disfrutan traspasando a las posteriores generaciones sus experiencias. Con más de 80 años y una infancia truncada por la Guerra Civil española, confían en que todavía estemos a tiempo de construir nuestra memoria histórica reciente. Elvira y Luz no solo narran un pasado de represión e injusticias sino que enseñan una parte de la historia de las mujeres de Galicia, una historia que solo saliendo a la luz puede impedir su repetición en el futuro.


LA HISTORIA DE ELVIRA BAO: MAESTRA REPUBLICANA.

“Mi madre era la presidenta de la Agrupación Republicana Femenina en A Coruña, Elvira Bao. Siempre me decía que ellas eran de una organización de mujeres que iban en contra de la guerra. Las mujeres daban clase a las hijas e hijos de las afiliadas, ten en cuenta que mucha gente no podía costearse la educación. Además, mi madre era maestra en el Sanatorio de Oza. Todo esto, en el 36, con el Movimiento, se lo echaron encima. Fue terrible. Me acuerdo de todo, tenía 10 años y siempre me llevaba. Yo estaba ahí”. Elvirita Varela, hija de Elvira Bao, 86 años después de su nacimiento en A Coruña, sigue viviendo en esta ciudad, su salón está repleto de fotos de la Agrupación Republicana Femenina, galeguistas vinculados a las Irmandades da Fala, a la que pertenecían sus padres, regalos de los hijos, dibujos de la nieta junto a la bandera gallega y la de “Nunca Máis” calcetadas por ella misma. Sus ojos azules, enormes, no olvidan todo lo que han visto y aprendido a lo largo de sus 86 años.

“Mi padre era capitán de la Marina, el más joven de su promoción en España. A los 15 era piloto y a los 17 terminó de capitán”. Bernardino Varela, además, era “un ferviente galeguista” con carnet de afiliado a las Irmandades da Fala, fechado en 1918 “. Se fundaron en el 16, ¡de los primeritos! “. Bernardino y Elvira recorrieron Galicia haciendo obras de teatro en gallego, “fueron los que promocionaron el teatro en gallego de la mano de las Irmandades. También estaba metida Teresa Chao, la hermana de Micaela que estaba casada con Antón Vilar Ponte. Todos formaban parte del cuadro artístico de las Irmandades da Fala”. Hacer teatro en gallego era una acción reivindicativa en sí misma, “aquí en el Teatro Rosalía de Castro era la primera vez que se hacía”.

En la República “se legalizó el aborto controlado, se abrieron centros para mujeres, incluyendo las prostitutas y las madres solteras; se divulgó información sobre el control de natalidad y se instituyó el “matrimonio de hecho”.  A pesar de estas importantes conquistas, “la revolución no alteró fundamentalmente los papeles tradicionales [1]. “La República creó ciudadanas y las mujeres se creyeron ciudadanas”, explica Raquel Osborne al equipo de UNED [2].


ELVIRA BAO EN EL VERANO DE 1936

Elvira Bao fue maestra de colonias durante 2 veranos en el Sanatorio de Oza, en A Coruña, en donde los niños de los barrios del interior de Galicia y el resto de la Península acudían a este Sanatorio para terapias con el agua del mar. Después, hicieron a Elvira maestra fija. “Con la República, las maestras también supervisaban la cocina, es decir, las dietas de los niños”. La situación cambió de cara a los últimos años republicanos. “Vinieron las monjas del Paul para encargarse de esto”. Los proveedores, los Petra Sabio, hacían exportación de pescado y marisco a Madrid y proveían al Sanatorio con ello. “Con las monjas, los lenguados iban para arriba y la trapallada para abajo, para los niños.”

Pero su madre no pudo hacer nada por cambiar esa situación hasta que, en el verano de 1936, el director, Fernández Obanza, que también era médico, la obligó a hacerse cargo de la División. “Ella no quería ir por nosotros, pero el director le dijo que era obligado que fuera y, que en todo caso, podía llevarnos. Y así hizo. Esto fue unos meses antes de que empezase la guerra”. Una de las primeras acciones que hizo su madre fue quejarse de la comida que les daban a los niños “cuando los profesores comían a la carta”.  “Eso sentó fatal, a las monjas, a los profesores, al administrador… a todos”.

El Sanatorio de Oza no dependía del Ministerio de Sanidad español sino del Gobierno Civil de A Coruña. El gobernador Carballo y su mujer, Juanita Capdeville, conocieron a Elvira Bao en el Sanatorio tras una visita, “como ella fue quien les enseñó el Sanatorio la invitaron a devolver la visita en el Gobierno Civil y ella, claro, fue un día a tomar un café allí”. Ese café le costó su detención.

Tanto Juanita Capdeville como Francisco Pérez Carballo fueron asesinados por las autoridades franquistas. También es asesinado, el 19 de agosto,  el alcalde de Compostela vinculado a las Irmandades da Fala, Angel Casal. Su esposa, María Miramontes, compañera de agrupación de Elvira Bao, republicana y defensora del Estatuto de Autonomía gallego del 36, se ve obligada a exiliarse a Argentina en donde morirá a penas treinta años después.


DETIENEN A ELVIRA BAO Y “LA LUCEN POR EL CANTÓN DE A CORUÑA”

“En agosto de 1936, a mi madre le dicen en el Sanatorio que se tome las vacaciones de verano y a la semana nos apareció la policía para detenerla y se la llevan para lucirla por las calles del Cantón”. Elvirita reproduce el diálogo que su madre tuvo con la Guardia Civil ese día:

“Tenemos acusaciones graves contra usted. Mi madre, atónita. Es usted amiga de la mujer del Gobernador. Mi madre dice no, no, solo la conocí en una visita. De sobras sabe usted que es verdad, le replican. Amiga de la de Mazariegos, siguen. Carlos Mazariegos era empoderado del banco Pastor y la mujer, maestra. A ella, Elvira Mazariegos, la mataron a palos y apareció en los caminos cerca de Betanzos. Esto lo recuerdo en mi niñez como un hecho terrible”.

“La siguen acusando: hace usted, dicen, ostentación de sus ideales en todo lugar donde se encuentra y, es más, se lo inculca usted a los niños. Y el alma de los niños es sagrada. Ella le dice, pregunten por mí en el Sanatorio de Oza que llevo 18 años allí de maestra. Y le contestan, precisamente de allí son las denuncias que tengo contra usted, vienen de las monjas y el administrador”.

A Elvira la encarcelan bajo la premisa de sus amistades y “ostentación de ideales”, acusaciones como estas junto a la “ocupación del espacio público” son un delito que los tribunales militares solo encausan a las mujeres. Entre 1936 y 1946, la mayoría son juzgadas por “auxilio a la rebelión” y a partir de 1946 por “connivencia con los huídos”.  “Desde el primer momento se ejerció para con las mujeres una represión hecha de gestos simbólicos, destinados a evidenciar la fuerza de los vencedores y la dominación de los vencidos [3].

“El plus de la represión femenina respondía a la visión de la mujer como causante o símbolo de la destrucción de España. El motivo, la transgresión de su rol femenino tradicional bajo el auspicio de la Segunda República” [4]. Ellas “eran vistas, pues, como las depositarias de la moral, las encargadas de la regeneración de la patria tras la hecatombe republicana [5]”.

A las mujeres se las llevan “de paseo” y aparecen asesinadas en puntos de carreteras o caminos, para que los ojos del pueblo vea qué les pasaba a aquellas que se sublevaban. En Galicia, los homicidios por “paseo” llegan al 60,1% de las mujeres. Consuelo Alonso García, asturiana, vecina de Monforte, vendedora de prensa, es ejecutada el 13 de mayo de 1938 por delito de rebelión militar, también por rebelión ejecutan a Amada García Rodríguez, de Mugardos, el 27 de enero de 1938. De las asesinadas, la más joven, fue Marina Rial Domínguez. Con 11 años recibió un disparo de arma de fuego por las autoridades franquistas en un tiroteo indiscriminado en una de las sublevaciones militares. El 32, 7% de las gallegas asesinadas tenían entre 19 y 30 años, el 18,5% entre 31 y 50 y el 4,6% eran menores de 18 años. De las 77 asesinadas por las autoridades franquistas en Galicia, entre 1936 y 1939, solo dos tuvieron un proceso judicial.

Sin una ejecución física, 274 mujeres fueron procesadas sin muerte. El 50% de las mujeres condenadas a cadena perpetua tienen entre 19 y 30 años, y el 15% son menores de 18 años.  De entre ellas, el 40% eran operarias y el 35% trabajaban en su casa. La pena de muerte computada se aplica en un 83,3% a las mujeres de entre 19 y 30 años.

Entre las asesinadas y las procesadas por las fuerzas franquistas, en Galicia suman 351 mujeres represaliadas de 1936 a 1939. [6]


ELVIRA SALE DE LA CÁRCEL Y COMIENZA EL ACOSO FALANGISTA

También meten en la cárcel a una mujer que tenía un bar en la Marina. “Lo que pasó es que un hombre llegó al bar, pidió ir al servicio y que le guardase un paquete que traía. Apareció la Guardia Civil preguntando por él, en el baño no quedaba nadie y en el paquete había una bomba. ¡Ahí la detuvieron! Esta mujer, que era falangista, estuvo 3 días en la cárcel con mi madre. Y le dice: Elvira, mientras no retiren la denuncia, usted va a seguir aquí”. Elvira, que ya sabía que la denuncia venía del Sanatorio, “metió una notita dentro de un cacho de pan y nos lo pasó para que mi padre fuera a hablar con el administrador”.

“Allá fuimos nosotros también, supongo que para dar más pena. El hombre no quería ayudarnos, decía que no podía porque mi madre era muy popular. A los tres días, mi madre estaba fuera”. En total, su madre pasó tres meses y medio en la cárcel. Una vez fuera, comenzó el acoso a la familia por parte de las fuerzas franquistas.

“No podíamos estar tranquilos. A las 3 de la mañana venían a buscar a mi padre para declarar. O, una vez, después de que los falangistas fuesen a hacer la Inspección, que se hacía en el antiguo campo del Deportivo de A Coruña F.C., vinieron a nuestra casa todos ellos. Vivíamos en un 4º, pues todas las escaleras llenas de falangistas y gritando a nuestra puerta que venían a por la cabeza de mi madre. Salió un vecino, de derechas, que dijo “por la cabeza de esta mujer respondo yo con la mía y se encaró con el chico que era el hijo del presidente de la Patronal de ese momento”.  También sufrían constantes registros. “Nos fuimos para la casa de mi abuelo en donde teníamos que estar en la pocilga, con la peste toda, y allá vinieron a registrarnos ¡bajo la denuncia de que teníamos plata enterrada en el jardín!”.

Elvira Bao muere con 81 años en 1971, sin llegar a ver la muerte del dictador español Francisco Franco.  Elvirita Varela, su hija, no pudo estudiar porque no tenía la carta de recomendación del régimen.  Es autodidacta: lo que sabe lo aprendió de sus padres y por su cuenta. El Estado español no le reconoce ningún tipo de pensión ni ayuda, al igual que a la mayoría de los niños y niñas de la Guerra Civil Española.



LA HISTORIA DE LUZ FANDIÑO: GALEGUISTA, ANTIFRANQUISTA, MUJER Y EMIGRADA

“Mi madre murió con 37 años de hambre”. Luz Fandiño, al igual que su madre, Marina, es atea, antifranquista y una eterna luchadora. “En nuestra casa teníamos a dos hombres escondidos, uno con una pena de muerte y otro con dos. La Guardia Civil venía de noche, a la hora que les petaba. Una mente no puede resistir ese acoso”.


“TAMBIÉN NOS MATARON CON EL HAMBRE”

“Ella luchó como una leona por mí y por mi hermana. Hubo un momento, cuando caían las bombas sobre Nagasaki e Hiroshima, un momento en el que la desesperación era tanta que ella decía ¡por qué no nos echarán una bomba aquí! Tú imagínate”.  Luz lleva toda su vida, 81 años, criticando al régimen franquista y defendiendo la cultura, idioma e historia gallega. “Muchos  -istas llevé en mi vida, por ser mujer y actuar como mujer, por ser gallega y hablar gallego, por ser de izquierdas y criticar a la derecha. Eso es lo que te ponen si no vas con la corriente, cientos de –istas. Y encontrarte sola. Mi hermana, las amigas… todas se sentían españolas. Yo estaba sola.”


LUZ FANDIÑO EMIGRA A ARGENTINA

En 1966 Galicia tenía 2.600.000 habitantes de los que 180.000 se habían visto obligados a la emigración [7]. Luz Fandiño también emigra a Buenos Aires, Argentina, con solo 21 años de edad.

“San José número 340. ¡Como para olvidarse! Aquello era… ¡ojalá hubiese roto una pierna y no hubiese marchado! Allí quedó mi juventud amargada”.  Luz fue a vivir con unas primas de su madre y en la primera noche tuvo un ataque de nervios. “Me fui a la cama. Apagamos la luz. Y empiezo a escuchar un sonido de algo que se mueve de un lado para otro. Encendemos la luz. ¡Ratas! Y dice una de las primas, “es una lauchita!”, que eso son ratones pequeños que no hacen daño. ¡Si esos son lauchitas cómo serán aquí las ratas! Y entonces miré para arriba, parece una novela, pero miré para arriba y todo absolutamente lleno de cucarachas. Y me dio un asco tan tremendo. Fue tan espantoso que me dio una crisis de nervios”.

Luz Fandiño esperaba enviar dinero a su familia en Galicia. “Durante los primeros cinco años que estuve en la casa de estas primas no pude mandarles nada. Nada. A mí eso me pesaba tanto que lloraba como una desgraciadiña…”. Tampoco encontraba consuelo en A Casa de Galicia, en Buenos Aires ya que “era un antro de fascistas, allí hablar en gallego estaba más mal visto que robar”.

La sociedad argentina no estaba más avanzada en cuestiones de igualdad. “También era machista, machista. Una mujer sola era una fulana. Y mucho más si te atrevías a hablar… ¡ya no digo de sexo que eso era ir buscando! Pero otras conversaciones… no lo comprendían como lógico en una mujer”. Tras 12 años en Argentina, Luz vuelve a Europa pero no a su tierra gallega, todavía bajo la dictadura franquista, sino a Francia. “Allí la situación de la mujer era menos mala, pero tampoco era buena.”

En 1979, cuando lleva 15 años y medio en Francia, y conseguidos una serie de derechos como el de tener seguridad social, se dispuso a volver a su tierra. “Nos daban 150.000 para volver de toda Europa. Fue esta la única riqueza con la que volví”.

Después de un año preparando la vuelta, 12 meses “interminables y eternos”, Luz Fandiño por fin retorna a su hogar. “Cuando estuve en el Obradoiro con las indignadas e indignados, rodeada de toda la juventud, me trataron genial. Me llaman rapaciñas que podían ser mis nietas!”. Hoy, Luz Fandiño, poeta, activista galeguista y feminista, es el alma de todas las manifestaciones y protestas en Compostela.


EL PATRIARCADO DEL RÉGIMEN FRANQUISTA

“Un equipo de mujeres seguía a los combatientes para lavar y coser sus ropas. Era aquel un trabajo duro y arriesgado” [8] “funcionaron durante la guerra 76 lavadoras y fueron lavadas 8.232.000 prendas por un total de 1.140 mujeres [9]".

Las 11.000 mujeres de la Sección Femenina del franquismo que habían prestado servicios en la guerra, se reunieron en la Concentración Nacional de Medina del Campo el 30 de mayo de 1939 en la que, parte del discurso de Pilar Primo de Rivera se basó en decir que estas mujeres “están aquí reunidas sólo para festejar vuestra victoria y honrar a vuestros soldados. Porque la única misión que tienen asignada las mujeres en la tarea de la Patria es el Hogar. Por eso ahora, con la paz, ampliaremos la labor iniciada en nuestras Escuelas de Formación, para hacerles a los hombres tan agradable la vida de familia, que dentro de la casa encuentren todo aquello que antes les faltaba, y así no tendrán que ir a buscar en la taberna o en el casino ratos de expansión” [10]

Al margen del Régimen fascista bajo el que vivía el pueblo, fuera, en el resto de Europa, se cocía un auge burgués y capitalista promovido por la Revolución industrial. El Régimen franquista del Estado español puso los frenos a “toda posible modernización en términos económicos en una época de modernización y tecnificación de las explotaciones” (…) “además, una fórmula para potenciar la ideología del pequeño propietario individual y de la organización familiar patriarcal [11]”. En 1939 crea el Instituto Nacional de Colonización bajo “promesas de colonización de tierras fértiles, típicas de los distintos fascismos [12]. De las mujeres, “se esperaba, pues, que renunciaran al trabajo remunerado, pero que ampliaran su dedicación, su ayuda, en el campo de acuerdo con las propuestas de la Sección Femenina para mejorar la situación [13].

Pilar Primo de Rivera, La Sección femenina: “Cuando vuestras casas sean más limpias, vuestros hijos más sanos y vuestros campos más fértiles; cuando vuestras hijas no estén ociosas alrededor de la lumbre, sino, que, afanosas, las veáis tejiendo y bordando […]; cuando vuestros hijos no sientan el ansia de la ciudad, porque en su huerto y en su casa encuentran todo lo que necesitan, nos diréis entonces: La Falange nos trajo la verdad [14]”.

Las mujeres que ocupaban cargos en la Sección Femenina eran “en su mayoría solteras, con actividades fuera del hogar y/o en compañía de otras mujeres, que implicaban viajes y estancias fuera de sus domicilios [15]”. Las críticas dedicadas al estilo falangista no solo vinieron desde la Iglesia y la sociedad en general, “sino que incluso los propios camaradas fueron críticos con la organización compuesta por mujeres a las que consideraban fuera de lugar, dominantes [16]”.


REPRESIÓN JURÍDICA FRANQUISTA CONTRA LA MUJER

En el ámbito jurídico, el régimen franquista arrancó a la mujer de la sociedad dejándola como un árbol sin raíces con las que sustentarse.

Fuero del trabajo 1938: 9 de marzo de 1938 - El Estado prohíbe el trabajo nocturno a las mujeres y regula el trabajo a domicilio. Apartado II nº 1.

Orden del 1 de mayo de 1939: Queda prohibido el sistema pedagógico de coeducación en las escuelas primarias.

Ley del 14 de enero de 1941: se castiga la divulgación pública en cualquiera de sus formas de realización, medios o procedimientos, para evitar la procreación así como todo el género de propaganda anticonceptiva.

Ley del 11 de mayo de 1942: se vuelve a considerar punible tanto el adulterio como el amancebamiento y así pasa al posterior Código Penal de 1944.

Código Civil 1944: El parricidio por honor, suprimido en 1931, vuelve a estar vigente entre 1944 y 1963.

Código Penal 1944: El Código Penal fue reformado en 1944 de acuerdo con la Ley de Bases de 19 de julio del 44 reinstaurándose los artículos abolidos durante la República relativos a crímenes pasionales, adulterio y emancipación. Así bien, también quedan penados el aborto, el divorcio, el abandono del hogar y el amancebamiento al nivel de “falta contra el Estado” equiparándolo a los delitos “políticos” por “desafección” al régimen.

Concordato entre España y la Santa Sede: 27 de agosto de 1953, Franco tiene el derecho a escoger los nuevos obispos, se les da un especial tratamiento jurídico y les abren las puertas a la enseñanza.

Hasta la Ley de Relaciones Laborales de 1976 se exige autorización marital para que las mujeres puedan incorporarse al mundo laboral.


NOTAS

[1] Frases, en Mangin: 1997:92,  recogido en Osborne, Raquel,  Mujeres bajo sospecha (Memoria y sexualidad, 1930- 1989) Pág. 127.
[2] Mujeres bajo sospecha (memoria y sexualidad 1930.1980. UNED, 16 de noviembre de 2012)
[3] Sánchez, Pura “Individuas de dudosa Moral”, en  Osborne, Raquel, Mujeres bajo sospecha (Memoria y sexualidad, 1930-1980). Editorial Fundamentos Colección Ciencia, 2012. Pág. 107
[4]  Osborne, Raquel “Los castigos a las mujeres”. Pág. 124
[5] Íbid.
[6] A.Domínguez, G.Hervella, A.Somoza y L. Fernández Prieto, “La mujer en el vórtice del terror: Golpe de Estado, represión y género (Galicia 1936-1939)” Proxecto de Investigación Interuniversitario Nomes e Voces.
[7] Costa Clavell, Xavier “Las dos caras del franquismo”.  Editorial Cambio 16  Pág. 202
[8] Sección Femenina: Circular núm. 181
[9] Pilar Primo de Rivera, Conferencia en la Union Internacional Mendéz Pelayo de agosto de 1939.
[10] Martín Rodríguez, María Victoria, “Sección Femenina: modelos de mujer bajo el franquismo “. Pág 89(palabras recogidas en la pág. 89).
[11] íbid Pág 122
[12] Íbid
[13] Íbid Pág. 123
[14] Íbid Pág. 118
[15] Íbid Pág. 283
[16] Íbid Pág. 284



300. Día Nacional de Galicia / Día da Patria Galega

Asamblea das irmandades da fala


Gabino Alonso Hernández - 25/07/2012

El  25 de julio se celebra la fiesta oficial de Galicia según el decreto de la Xunta de Galicia de 1 de enero de 1979.

El germen de esta celebración se remonta al último tercio del siglo XIX. Fueron intelectuales liberales, implicados en el resurgir cultural autóctono y étnico, con un referente ideológico complejo, quienes plantaron la primera semilla.

En 1919 se reune en Santiago de Compostela la “asamblea das irmandades da fala” y acuerdan celebrar “el día Nacional de Galicia” el 25 de Julio del año siguiente. En esta asamblea participan históricos del galleguismo como  los hermanos Vilar Ponce, Losada Dieguez, Vicente Risco y Ramón Cabanillas. Días después, en el semanal “A Nosa Terra“, órgano de expresión de este grupo de galleguistas, se publicaba:

“Se trata de un acuerdo de la patria natural que, desde antiguo, como ahora y siempre, ha de ser la única patria natural del hombre”.

El 25 de Julio de 1920 tiene lugar la primera conmemoración, aunque los festejos se  limitaron a unos pocos pueblos. No fue hasta mediados de esa década que se extendió a casi toda Galicia (incluidos los centros de la emigración gallega).

Durante la dictadura de Primo de Rivera se truncó la celebración y solo se mantuvo como un acto intimo hasta 1930.

Con la llegada de la República y el nacimiento del Partido Galleguista, pasa a denominarse “25 do Santiago” y vuelve entonces a tener carácter festivo y reivindicativo, siendo este último un punto importante para que en 1936 se aprobase el primer estatuto de autonomía de Galicia.

Al iniciarse la dictadura franquista, se silenció este día que pasó a ser el “día de España” o el “día del patrón de España”. Solo se mantuvo la celebración en la emigración, donde destaca el discurso de Daniel Castelao en el año 1948  “El alba de Gloria“ realizado en el Centro Gallego de Buenos Aires.

En Galicia los actos del 25 de Julio se redujeron a una misa en gallego celebrada anualmente por Rosalía de Castro en la iglesia de Santo Domingo de Bonaval en Santiago de Compostela,  a la cual acudían viejos galleguistas como  Ramón Piñeiro o Francisco Del Riego.

Posteriormente en los años 60, el P.S.G. (Partido Socialista de Galicia)  o la U.P.G. (Unión do Pobo Galego) comenzaron a celebrar actos clandestinos para conmemorar el día, que dieron lugar ya en los 70 a fuertes enfrentamientos con la policía franquista y que continuaron hasta 1976.

La situación no se normalizo hasta el año 1984 donde se permitieron las manifestaciones de carácter nacionalista del “día da Patria Galega “.

Actualmente tienen lugar dos tipos de actos: El oficialista, realizado por la Xunta de Galicia y el nacionalista, convocado por el B.N.G. (Bloque Nacionalista Galego) y otros partidos nacionalistas.

Las celebraciones de este día, continúan siendo importantes, además de por su carácter lúdico, por su carácter reivindicativo, dada la situación social y económica que aun vive Galicia.


*


O 25 de xullo celebrase a festa de Galicia polo decreto da Xunta de Galicia do primeiro de xaneiro de 1979.

O xerme desta celebración remóntase ao último terzo do século XIX. Foron intelectuais liberais, implicados no renacemento cultural autoctono e étnico, cun referente ideolóxico complexo, os que plantaron a primeira semente.

En 1919 reunironse en Santiago de Compostela a "Asamblea das irmandades da fala" e adotaron festexar o "Día Nacional de Galicia" o 25 de xullo do ano seguinte. Participaron neste encontro históricos do galeguismo como os  irmáns Villar Ponce, Diéguez Losada, Vicente Risco e Ramón Cabanillas. Días despois, no semanario "A Nosa Terra", órgano do grupo Nacionalista Galego, publicouse:

"Iste é un acordo da patria natural, no pasado, como agora e sempre, debe ser o único fogar natural do home“.

O 25 de xullo de 1920 ocorre a primeira conmemoración, aínda que as festas foron limitadas a uns pocos pobos. Non foi ata mediados da década que se estenderon a case que toda Galicia ( incluídos os centros de emigración de galega)Durante a ditadura de Primo de Rivera foi cortada a celebración e quedou só un acto íntimo ata 1930.

Coa chegada da República eo nacemento do partido Galeguista, pasou a chamarse "25 do Santiago" e volta a ter caracter festivo e vindicativo, sendo este último un punto importante pra que fora aprobado no 1936 o primeiro Estatuto de Autonomia de Galicia.

No inicio da ditadura de Franco, foi silenciado e iste día tornouse no "día da España" ou "día do santo patrón de España." Soio se mantivo na emigración, onde  destaca o discurso de Daniel Castelao, en 1948 "Alba de Gloria", no centro Galego de Bos Aires.

En Galicia os actos do 25 de xullo foron reducidas a unha misa celebrada anualmente en galego por Rosalía de Castro, na igrexa de Santo Domingo de Bonaval, en Santiago de Compostela, a o que acudian vellos galeguistas  como Ramón Piñeiro e Francisco Del Riego.

Máis tarde nos anos 60, o P.S.G. (Partido Socialista de Galicia) ou a U.P.G. (Unión do Pobo Galego) comezaron a realizar actos clandestinos para conmemorar o día, que deron lugar xa na década dos 70 a  intensos enfrentamentos coa policia  franquista e que continuaron ata 1976.

A situación non é normalizada ata 1984  que se  permitiron as manifestacións nacionalistas do “Día da Patria Galega".

Actualmente, celebranse dous tipos de actos: o oficialista por parte da Xunta de Galicia e o nacionalista, organizado polo BNG (Bloque Nacionalista Galego) e outros partidos nacionalistas.

As conmemoracións deste día, seguen a ser importantes, ademais do seu caracter ludico, po lo seu caracter vindicativo, dada a situación social e económica ainda vive a Galicia.