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356. Victoria Kent, in memoriam

Victoria Kent con la primera promoción de funcionarias de prisiones
Fotografía: Alfonso_AGA



Victoria Kent, diputada en Cortes durante la II República, impulsora de la reforma del sistema penitenciario  y símbolo de la vanguardia feminista, falleció el 25 de septiembre de 1987.

Fue la primera mujer que se dio de alta en el Colegio de Abogados de Madrid y su primera actuación como  jurista se inició con la defensa de los miembros del comité revolucionario juzgados después de la intentona de implantar la República por la fuerza en la sublevación de Jaca.

Nombrada Directora General de Prisiones el 18 de abril de 1931, dimitió del cargo el 8 de junio de 1932. Tan solo le bastaron unos pocos meses para desarrollar  una ingente labor de reforma del sistema penitenciario, enfocando gran parte de su esfuerzo en la humanización de las carceles y la mejora de las condiciones de vida de los presos, inspirada en los ideales humanistas de Concepción Arenal.

En los catorce meses que permaneció en el puesto, fueron aprobadas las disposiciones siguientes:


Orden del 22 de abril de 1931, por la cual liberó a los recursos de la obligación que tenían de asistir a los actos religiosos católicos, y les permitió leer la prensa si no estaban incomunicados.

Orden del 12 de mayo de 1931, por la cual aumentó la ración alimenticia a los presos y dictó medidas de control que garantizasen su cumplimiento.

Orden del 13 de mayo de 1931, por la cual acuerda que se proceda con la mayor urgencia a retirar de las prisiones de toda clase, cuantas cadenas de las llamadas "blancas", "grillos y demás hierros" análogos existiesen en ellas.

Orden de 19 de mayo de 1931, por la cual prohibió a los funcionarios de prisiones ausentarse del lugar de su residencia oficial sin permiso especial.

Orden del 19 de mayo de 1931, por la cual se aclara cómo ha de aplicarse la libertad condicional.

Orden del 20 de mayo de 1931, por la cual ordena colocar en el patio central de cada prisión, o sitio de mucha circulación, un buzón de reclamaciones, cuya llave estaría bajo custodia del Inspector regional, de los Presidentes de Audiencia o de los Jueces de Instrucción, según el cual estos señores tenían la obligación de remitir cada quince días y bajo sobre cerrado las reclamaciones que se produjesen, directamente a la Dirección General de Prisiones.

Orden del 28 de mayo de 1931, por la cual acuerda que al acto de "extracción de los artículos del suministro y la entrega del pan" concurran uno o dos oficiales y un recluso.

Orden del 9 de junio de 1931, por la cual suprime las inspecciones regionales; la Inspección queda centralizada en la Dirección General, bajo cuya dependencia la ejercerá un Inspector General y cinco Inspectores Centrales.

Orden del 18 de junio de 1931, por la cual ordena que del Registro Central de Penados y Rebeldes desaparezcan las notas de condena de menores de 16 años, y fija en qué casos igual medida se aplicará a los mayores de dicha edad.

Orden del 13 de julio de 1931, por la cual autoriza a los funcionarios de prisiones a "mantener en prensa sus aspiraciones técnicas, administrativas, morales y económicas" como los demás ciudadanos; y a leer en horas de servicio nocturno, incluso de día, si el director considera que no perjudica la atención al preso. Por la misma orden se fija que la apertura y cierre de rastrillos y puertas de la prisión sea efectuada por presos de confianza, vigilados, y que el hecho conste en su expediente personal.

Orden del 24 de julio de 1931, por la cual se aprueban dos proyectos para la construcción de prisiones provinciales, una en Valladolid y otra en Santander.

Orden del 4 de agosto de 1931, por la cual disuelve al Personal de Capellanes de la Sección Facultativa del Cuerpo de Prisiones. No negó el culto a los reclusos, pero evitó el que siguiesen siendo presionados a pesar de la libertad (religiosa) establecida. Ahora serían atendidos por sacerdotes del lugar, cualquiera que fuese su religión.

Orden del 5 de agosto de 1931, por la cual regula los Economatos Administrativos de Prisiones Provinciales.

Orden del 6 de agosto de 1931, por la cual convoca concurso para proveer 40 plazas de guardianes de prisiones.

Orden del 19 de agosto de 1931, por la cual se autoriza revisar los jornales del presupuesto de obras de construcción de la prisión de Granada y la aprobación de un presupuesto adicional para que, dentro de las celdas proyectadas, los retretes quedasen aislados.

Orden del 22 de agosto de 1931, por la cual se convoca un concurso para la adquisición de 1.500 mantas de pura lana con destino a las prisiones.

Orden del 10 de septiembre de 1931, por la cual se aprueba el proyecto de construcción de una prisión provincial en Ciudad Real. Ese mismo día suprime 115 prisiones que no reunían las condiciones de habitabilidad exigidas.

Orden del 25 de septiembre de 1931, por la cual se extiende a todos los presos de las cárceles suprimidas, el derecho de ser trasladados por línea férrea, o por el medio más rápido y económico de que se disponga, pero nunca a pie.

Orden del 23 de octubre de 1931, por la cual se crea dentro del Cuerpo de Prisiones, la Sección Femenina Auxiliar. El 26 del mismo mes convoca concurso para la provisión de 34 plazas de dicha Sección Femenina.

Orden del 21 de noviembre de 1931, por la cual clausura la cárcel de Colmenar Viejo en tanto se repara o se construye otra.

Orden del 27 de noviembre de 1931, por la cual se aprueba el proyecto de construcción de una Prisión Provincial de Mujeres en Madrid con carácter urgente (hasta entonces las mujeres eran recluidas en conventos).

Orden del 30 de noviembre de 1931, por la cual se dispone el abono a los reclusos que queden en libertad de los gastos de viaje y de la ropa necesaria para salir de prisión, ello aunque tengan ahorros en su cartilla.

Orden del 10 de diciembre de 1931, por la cual se indulta a los penados que tengan más de 70 años.

Orden del 19 de diciembre de 1931, por la cual se anticipa la libertad condicional de los presos próximos a conseguirla, para que puedan pasar la Navidad fuera de la prisión.

Orden del 11 de enero de 1932, por la cual se condonan (perdonan) los correctivos que habían sido impuestos a funcionarios del Cuerpo de Prisiones.

Orden del 13 de enero de 1932, por la cual se declara que no pueden ser recusados los Inspectores en expedientes gubernativos.

Orden del 14 de marzo de 1932, por la cual anula todos los documentos de identidad para uso de armas, de que gozaban los funcionarios, tanto de la Dirección General como de Prisiones.

Orden del 22 de marzo de 1932, por la cual concede a todos los septuagenarios de buena conducta el derecho a pedir la libertad condicional.

Orden del 29 de marzo de 1932, por la cual se crea el trascendental Instituto de Estudios Penales, nombrándose Director del mismo al profesor Jiménez Asúa, que había colaborado en su estudio. La principal misión de este instituto era la formación del personal de prisiones que hubiese aprobado los exámenes de ingreso; allí cursaría estudios de materias especializadas: Penología, Sicopatología, Pedagogía Correccional, Derecho Penal, Procesal, y Criminal, Sistemas de Identificación Judicial, Administración y Contabilidad de Prisiones.









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