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1061. La liberación de París

El corresponsal de guerra norteamericano del New York Times en Francia, Charles Christian Wertenbaker, publicó el 23 de agosto de 1944 en su periódico una crónica a la que corresponden los siguientes párrafos: "A las seis de la mañana emprendimos la marcha hacia París, llegando hasta la población de Antony, donde fuimos detenidos por un escuadrón de republicanos españoles. La lucha en aquel sector se había recrudecido y aquellos bravos muchachos de la República española consideraban peligroso nuestro avance. Aproveché la oportunidad para establecer conversación con ellos y confieso que me cautivó su entusiasmo y su valor. Muchos llevan ya años luchando al lado de los franceses libres, otros pertenecían a los guerrilleros y algunos también eran escapados de las cuadrillas de trabajadores forzados de las defensas de Cherburgo. Todos son expertos de las fuerzas mecanizadas y de un valor extraordinario según me afirmó su comandante. Sus tanques y carros blindados llevan pintadas en sus costados los colores de la bandera republicana y nombres tan sugestivos como estos: Belchite, Ebro, Guadalajara. Poco después de las 9, recibieron órdenes de proseguir la marcha y antes del mediodía entrábamos en los arrabales de París precedidos por los republicanos españoles que eran aclamados delirantemente por la población civil".

Según el testimonio de Ch. Tillon, jefe de los FTPF, citado por Tuñón de Lara más de 4000 españoles participaron en los combates por la liberación de París dentro de los diferentes grupos y unidades francesas.  Con ellos toman las alcaldías de Montreuil, de los distritos 19 y 10, puntos de apoyo para nuevos avances. En la plaza de la Concordia morirá José Barón, jefe guerrillero de la zona Norte de Francia, cuando atacaba al frente de un grupo de españoles las posiciones alemanas.

Ramón Luis Acuña en su libro Como los dientes de una sierra recoge el dato de «más de un 20 por 100 de los 16000 soldados de la Segunda División Blindada del general Ph. Leclerc eran españoles», además de los «4000 que intervienen exactamente en el movimiento de sublevación de París que precede a la entrada de las tropas».

Lapierre y Collins en su obra Paris brûle-t-il? cuentan que cuando los blindados de la 2.ª DB entraban en París, un abogado de origen norteamericano, llamado Robert Miller, corrió hacia el primer blindado que pasó ante su domicilio de La Muette, dio a los soldados la bienvenida en inglés; después, al no obtener respuesta, en francés; pero con el mismo éxito. Estupefacto, Miller se preguntaba si eran sordomudos. De repente descubrió que eran voluntarios españoles.

La toma del Ayuntamiento de París la describe Tuñón de Lara de la siguiente manera:

Avanza la tarde y el Mando insiste en liquidar la resistencia alemana, que es muy fuerte en Fresnes, lo que va a conseguir el teniente Moreno. ¡Pero ya son las siete de la tarde! y se pasa el tiempo en liquidar resistencias locales, mientras está abierta la empedrada carretera-calle que conduce hacia París. Leclerc se enfada por esas lentitudes y ordena a Dronne que se ha anexionado para la operación una sección de tanques medios y otras de ingenieros.

Los oficiales de Dronne que entran los primeros en París son los españoles Moreno, Elías, Bernal, Campos y Montoya mandando las fuerzas; Granell como oficial de enlace y Bomba de municionamiento. Son las nueve menos cuarto, ya anocheciendo, cuando Dronne y sus hombres entran en París por la Porte d'Italie entre las aclamaciones, los abrazos, los besos, de una multitud delirante. Y, sin embargo, se está luchando en el centro de la ciudad; pero a las 21.22 horas están en el Ayuntamiento, en el histórico Hôtel de Ville que conoció las proclamaciones de la República en 1848 y 1870, la de la Commune en marzo de 1871...

En la plaza hay un total de 120 hombres y 22 vehículos, entre ellos los carros blindados, de que tanto se ha hablado, con los nombres de "Madrid", "Guernica", "Don Quijote", etc

En el Hôtel de Ville está el Consejo Nacional de la Resistencia, presidido por Georges Bidault, con él Daniel Mayer, Georges Marrane, Leo Hammon, Laniel... También el coronel Rol Tanguy. Dronne es llamado a la Prefectura, donde está el coronel Chaban Delmás y el señor Luizet, prefecto nombrado por la Resistencia. El teniente Granell queda en el Ayuntamiento al mando de los hombres. Aquellos hombres, en su mayoría españoles, eran la vanguardia de las fuerzas de Leclerc que entró en París al anochecer del 24 de agosto de 1944.

En el comunicado de guerra número 3 de las «Milicias Patrióticas de Paris-Ville» correspondiente al 25 de agosto se decía: «Durante todo el día nuestros guerrilleros han intervenido activamente en las operaciones de limpieza en colaboración con las fuerzas blindadas aliadas y particularmente con las unidades francoespañolas».

En el sector de la plaza de la Concordia y Asamblea Nacional -prosigue Tuñón de Lara-, en los combates de la plaza de L'Étoîle, en el ataque al nido de la Gestapo, el Hotel Majestic, los españoles tuvieron una importante participación. Fue un español llamado Pacheco, quien ocupó en vanguardia el Majestic, haciendo él mismo doce prisioneros alemanes. Otro español, Serrano, mandaba la sección del Regimiento del Tchad que se apoderó del Ministerio de Marina. El grueso de la 2.ª División Blindada entraba en París en la mañana del 25, librándose todavía duros combates en la plaza de Saint-Michel, en la Concordia y en L'Etoile. También en el tapón que tenían los alemanes en torno a la Plaza de la República. En el duro combate por apoderarse de la central telefónica Archives, en la mañana del 25, fue gravemente herido el subteniente español Elías.

Von Choltitz se niega todavía a rendirse. A la una y cuarto de la tarde empieza el asalto a su puesto de mando (en el hotel Continental, rue de Rivoli), realizado por los soldados del comandante La Horie, entre los cuales iban varios españoles, hasta el punto de que parece ser cierto que fue el extremeño Antonio González el primero que entró en el despacho del general y a quien éste entregó su pistola. Poco después, el jefe del «gran París» firma la capitulación ante Leclerc y Rol-Tanguy. París estaba liberado; De Gaulle llegó. El sábado 26 cuando Charles De Gaulle y los miembros del Comité Nacional de Liberación descienden por los Campos Elíseos hacia Nôtre-Dame, van escoltados por cuatro carros blindados de Leclerc, de la 9.ª Compañía; en el de la derecha, el de mando, va el capitán Dronne; en los otros tres, casi todos son españoles.

Tras la liberación de París prosiguieron las batallas por la liberación de Francia entera. En muchas de ellas hubo combatientes españoles. En la liberación de Angulema participaron 230 españoles. Un batallón de la 42 Brigada española participó en la liberación de Poitiers. La 32 Brigada española, también de la 24 División, tomó parte en la liberación de Burdeos, siendo españoles quienes tomaron el puente de la Bastida, rompiendo las líneas alemanas para que los FFI penetrasen en la ciudad. En los Bajos Pirineos eran los españoles de la 102 Brigada quienes llevaban el peso de la acción. Fueron condecorados con la Cruz de Guerra por la liberación de varias localidades del Béarn 27 españoles, entre ellos dos mujeres.

La 11 Brigada española, de la 4.ª División, desempeñó un papel primordial en la liberación de Montpellier. A lo largo del Ródano se desplomó el dispositivo alemán entre Montélimar y Valence bajo los golpes de las FFI en las que estaba integrada la compañía de 150 españoles mandados por un estudiante, el capitán Carrasco. Y Avignon fue liberada por un destacamento de 100 hombres que mandaba José Vicente Ondarza.

En la Alta Saboya, el comandante Miguel Vera, superviviente de Glières, participó activamente con un grupo de españoles en la liberación de Annecy. Miguel Vera fue el primer comandante militar de la ciudad de Annecy después de su liberación.

En la Borgoña, a orillas del Mosela, y para desalojar a los alemanes que se habían hecho fuertes en varias ciudades de la costa Atlántica: La Rochèle, Le Verdon, Royan, Saint Nazaire, Lorient, las batallas se prolongaron a lo largo del invierno 1944-1945 participando en ellas los numerosos españoles integrados en las FFI. También participaron en aquellos combates el Batallón «Guernica», organizado por los vascos, mandado por Pedro Ordoki, y el batallón «Libertad» en el que predominaban los anarquistas. Ambos fueron integrados en las fuerzas mandadas por el coronel Millet, jefe de las FFI. El Batallón vasco se distinguió en varios ataques a la Punta de Grave, liberada el 18 de abril de 1945. Tuvo numerosos muertos y heridos. Constaba de unos 200 hombres. Sobre el «Batallón Guernica» ha sido publicado en marzo de 1995, en Bayona (Francia), un libro muy documentado titulado «Le Bataillon Guernika» que describe pormenorizadamente las actuaciones de los vascos en la Resistencia francesa y, en general, con los Aliados. Esta obra da referencias precisas, por ejemplo, sobre el servicio de información, muy sofisticado, al servicio de los Aliados, organizado por el PNV.

Según Tuñón de Lara en los combates de la liberación, a finales del verano de 1944, participaron 10231 españoles a los que hay que añadir los que estaban encuadrados en unidades francesas y aquellos resistentes que tomaron ocasionalmente las armas


Felix Santos
Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945
Capítulo II














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