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1430. Juan Fernández Ayala, «Juanín»

Guerrillero: española y universal palabra.
Desde las cumbres de los Picos de Europa.
en acecho hacia el océano
esperabas espejismos.

Por el mar no desembarcó nunca nadie.

Quince años emboscado.
presunto «bandolero»,
alimaña rastreada
por el monte insurgente,
perseverando hasta muy solo,
cuando el buho se cansó de cantar.

Dicen que tuviste amores
en las cuevas de Tresviso,
amores para morir a la vera de un molino,
una noche lluviosa de abril 57.

Era día de mercado en Potes;
con miedo entrañable
vieron los del pueblo
como soberbio te irguieron
contra la centenaria pared.


En el cementerio una tumba reza: «Juanín»

Jean Ortiz
Del poemario Mi guerra civil




María Torres / 24 de abril de 2015

Juan Fernández Ayala (PotesLiébanaCantabria 27 de noviembre de 1917 - 24 de abril de 1957), alias Juanín, fue uno de los últimos guerrilleros antifranquistas de Cantabria.

Con solo 17 años se unió a las Juventudes Unificadas y tras el golpe de estado de 1936 partió hacia Santander para integrarse en las Milicias Republicanas, llegando a combatir con el Batallón Ochandía. Tras la toma de Santander por los franquistas, es detenido, sometido a consejo de guerra y condenado a la pena de muerte,  conmutada posteriormente a doce años y un día de prisión por las gestiones realizadas por uno de sus hermanos que era falangista.

Después vendría la prisión y más tarde la libertad vigilada. Juanín no podía adaptarse a esa nueva España y en 1943 tomó la decisión de echarse al monte, en el que permaneció catorce años emboscado. Se incorpora a la Brigada Machado que se encontraba desperdigada por los Picos de Europa y permanece en la misma hasta su desaparición.

El régimen puso precio a su cabeza. Se llegó a ofrecer medio millón de pesetas por su captura a través de pasquines, que cuando eran encontrados por Juanín, los adornaba con una hoz y un martillo.

En 1952 conoce a Paco Bedoya, que se había fugado de la cárcel de Fuencarral en Madrid, y ambos se convierten en una pareja de leyenda hasta que pierden la vida en 1957. Juanín y Bedoya, fueron héroes populares y  los últimos guerrilleros que resistieron al franquismo en los montes de Cantabria. Siempre perseguidos, acosados, pero muchas veces consiguieron burlaron el cerco, incluso invitaban de incógnito a café a la Guardia civil: «Yo, Juanín, tengo el honor de invitar a café al capitán de la Guardia Civil de Potes, y que le aproveche, como a los pajaritos los perdigones».

Juanín fué asesinado por la Guardia civil el 24 de abril de 1957. Su cuerpo permaneció toda la noche sobre la carretera. A la mañana siguiente fue trasladado al cementerio de Potes,  expuesto ante cientos de miradas curiosas, y enterrado en la fosa común en un ataud donado por un vecino.

Conseguieron acabar con el hombre, pero no con el héroe y su memoria.





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