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2423. Un mensaje de los intelectuales británicos de apoyo a la República





En España, un Gobierno constitucional elegido por el pueblo es atacado por una Junta de generales con ayuda de tropas moras.

Hasta no hace mucho ha sido casi universalmente aceptado que la más noble contribución de los ingleses a la civilización europea era nuestra teoría, y aun más, nuestra práctica de la libertad política y de la democracia parlamentaria. Durante siglos nos hemos sentido orgullosos del hecho de ser un Pueblo preeminentemente libre y de las instituciones inglesas que han establecido nuestra libertad enfrente de todo intento de poner en lugar suyo cualquier forma de Gobierno irresponsable, militarista o autocrático. Más de trescientos años de nuestra Historia nos ha costado fijar y consolidar esta libertad característicamente  inglesa, y unas y otras veces hemos tenido que defenderla contra nuestros propios reyes, aristocracia, jefes del Ejecito y también contra monarcas dictadores y conquistadores españoles, franceses o alemanes.

Hoy, en cambio, se ha repudiado en la mayoría de las naciones europeas nuestro ideal de la libertad individual y las instituciones de la política. Actualmente, en España, un Gobierno constitucional, elegido por el pueblo, es atacado por una Junta de generales, con la ayuda de tropas moras. Han declarado su intención de destruir la democracia parlamentaria en dicho país y de sustituirla por un Gobierno autoritario y militar de modelo fascista. El Gobierno a quien se combate es un Gobierno liberal y democrático, y no forman parte de él socialistas ni comunistas. Y si durante tantas semanas ha sido capaz de resistir este Golpe de Estado militar y la invasión del país por un ejército africano, se debe al hecho de que tiene tras de si la gran mayoría del Pueblo español de todas las opiniones políticas.

En cualquier período de los últimos ciento cincuenta años de nuestra Historia, las simpatías de —prácticamente— todas las clases de Inglaterra y las de nuestro Gobierno hubieran estado con el Pueblo español y con su Gobierno, la lucha que sostiene la democracia contra el despotismo militar y la libertad contra el fascismo. Por ello nos preocupa el apreciar en algunos sectores, incluso en la Prensa, el ensayo persistente para desvirtuir y desfigurar el carácter de la lucha con el argumento de que el gobierno es bolchevista o comunista. El Gobierno español, debemos repetirlo, es democrático, elegido por el pueblo, y como lo es el nuestro, responsable ante el pueblo; lucha contra del despotismo militar y contra el fascismo, combate por la libertad y por aquelo que en nuestro país, se ha considerado, durante más de un siglo, como el mínimo estructo de la civilización política.

Los firmantes de esta carta pertenecemos a diferentes partidos políticos, o no figuramos en ninguno; pero coincidimos en mantener viva nuestra fe en los ideales y británicos de la libertad política y de la democracia, y en consonancia deseamos expresar publicamente tanto nuestra simpatía por el Gobierno español y con el Pueblo español como nuestra esperanza de que el Gobierno inglés aprovechará toda oportunidad legítima para dar muestras a aquei Gobierno de la tradicional política inglesa de comprensiva benevolencia.


H. G. Wells
Norman Angell
Gilbert Murray
J. B. S. Haldane
Carr Saunders
Lascelles Abercrombie 
Deslile Burns 
Hastings
W. H. Carter
J. S. Huxley
David Low 
Lord Rhondda 
R. H. Tawnay
Ernest Barker
G.D.H. Cole
F.M. Cornford
P.M.S. Blaskett
C. Day Lewis
G. P. Gooch
R.H. Hodgkin
Hewlett Johnson
F.L. Lucas
Geoffrey Mander
G.E. Moore
Henry W. Nevinson
Shena D. Simon
R. Vaughan Leonard
Virginia Woolf


El Sol,  26 de agosto de 1936



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