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1051. Alexandre Bóveda. No hay olvido.

"Alexandre Bóveda terá de ser nun mañá, próximo ou lonxano, a bandeira da nosa Redención" (Castelao)



"Nos moitos cimeterios de Galicia, durmen os derradeiros mártires,da Libertade, en número incontable. A miña imaxinación veu unha fogueira en cada cimeterio, como outros tantos clamores de xusticia. Pero no de Pontevedra veu unha labarada que chegaba até o ceo. Era o lume do esprito de Bóveda que non figura na Santa Compaña dos inmortaes, porque non pertenece a Historia senon a Tradición en arume de lenda. Bóveda terá de ser nun mañán próisimo ou lonxano, a bandeira da nosa Redención". (Del libro 'Vida, paixón e morte de Alexandre Bóveda', de Xerardo Álvarez Gallego)



Gabino Alonso / 17 Agosto 2014

El 18 de julio de 1936 todos los cuarteles en Galicia están controlados por los golpistas  bajo el mando del coronel Martin Alonso. Aún así, Alexandre Bóveda, artífice del Partido Galeguista, impulsor del Estatuto de Galicia y de las cajas de ahorro gallegasacude ese día al Gobierno Civil para prestar apoyo a su amigo el entonces gobernador civil de Pontevedra, Gonzalo Acosta Pan, que sería ejecutado por los franquistas el 12 de septiembre de 1936. Junto a Amancio Caamaño, Telmo Bernárdez, Luis Poza, Paulo Novás, Germán Adrio, Benigno Rey, José Adrio Barreiro, Víctor Casas, Juan Rico, Ramiro Paz y Amando Guiance Pampín, entre otros, formaban un grupo de apoyo en defensa de la República. Todos menos Amando Guiance perderían la vida por ello el 12 de noviembre de 1936.

Al día siguiente los militares toman las calles de toda Pontevedra. La "Guardia cívica", capitaneada por el médico Victor Lis Quibén, se apodera del Ayuntamiento y Gobierno Civil. Alexandre Bóveda, Gonzalo Acosta y otras personas leales a la República son detenidos, aunque a Bóveda le dejan libre ese mismo día y acude en busca de refugio a la casa de su suegro, donde solo consigue pasar la noche. El día 20 es apresado nuevamente y conducido a la prisión en la que se encuentran  Víctor Casas (director A Nosa Terra), Xoán Rico (Capitán de la Guardia de Asalto), Lois Poza e Amancio Caamaño (médicos), Xoxé Adrio Mañá (maestro).

Ese mismo día el golpe se extiende por toda Galicia. El 21 caen Coruña y Ferrol, y posteriormente Santiago, Orense, Vigo y Lavadores (hoy integrado en el municipio de Vigo). Tuy, el último reducto de la resistencia gallega fué aniquilado el 26 de Julio. Fueron días de lucha y represión. Esta última alcanzó sus máximas cotas en el área de Ferrol, Bajo Miño y en los barrios obreros de las distintas ciudades.

Cuentan que el 25 de Julio, día de la patria gallega, se les escuchó entonar el Himno de Galicia en su lengua materna. Los que tanto habían luchado por el Estatuto de autonomía de su tierra, aún no sabían que darían su vida por ello.

La noche del 26 de Julio, Alexandre Bóveda es introducido en un coche y trasladado al monte por miembros de la Guadia Civil para fusilarlo. En el último momento, los números de la benemérita se niegan a realizar la ejecución, solicitando que lo hagan los falangistas.

Comienza para Alexandre Bóveda un periplo por distintas cárceles habilitadas como Pontecaldelas y Caldas de Reyes, terminando en la Escuela de Magisterio de Pontevedra, donde tuvo la oportunidad de fugarse a cambio de dinero, pero se negó a ello.

El 13 de agosto de 1936 es juzgado ante un tribunal militar, junto con el diputado socialista Amando Guiance, por un delito de traición. Actuó como instructor Xavier Vila, enemigo acérrimo del galleguismo; como Auditor Javier Rivero, fiscal de de la Audiencia de La Coruña y como presidente el coronel de artillería Duran.

Solo le permitieron en su defensa hablar durante diez minutos con prohibición expresa de hacerlo en gallego.

Procesado: "De los 10 minutos que se me conceden me sobran cinco. Y en castellano, naturalmente, me expresaré, no en español, como decía el presidente, puesto que el gallego es también idioma. Idioma, repito,de la raza gallega y no dialecto, como aquí se ha dicho, tan reiterada como equivocadamente".

Presidente: "Advierto al procesado que tampoco eso de la raza gallega puede ser consentido. La gallega, como todas las de España, pertenecen a la raza española".

Procesado: "No voy ahora a discutir ese aspecto (....). Mi patria natural es Galicia. La amo fervorosamente. Jamás la traicionaría, aunque se me concediese siglos para vivir. La adoro hasta mas alla de mi muerte. Si entiende este tribunal que por este amor entrañable debe serme aplicada la pena de muerte, la recibiré como un sacrificio más por ella. Hice cuanto pude por Galicia y haría más si pudiera. Si no puedo, hasta me gustaría morir por mi patria.

Bajo su bandera deseo ser enterrado (....) y este sentimiento que le tengo a la tierra sagrada que en tuve la dicha de nacer no me obliga a sentir odio a España, a la que por derecho pertenezco. Solamente he combatido sus errores y ,a veces, sus crueldades políticas para con mi Galicia idolatrada. Nada más".


Boveda fue condenado a muerte y Amando Guiance a cadena perpetua que consiguió rebajar finalmente a veinte años. La familia de Bóveda procura tramitar en vano un último recurso que el lider galleguista se niega a firmar en un intento de salvar a su familia. "Tengo para mí que se saciarán con mi vida y que, arrancándomela, se ablandarán para castigar a una familia honorable. Mira, pués, cuanto valdrá mi muerte" No sirvió para nada, pues Dario Álvarez Limeses, médico y tio político, así como su concuñado Ramón García Nuñez, condenados a muerte acabaron ejecutados más tarde.

"Como contestación a su escrito de fecha de hoy, he resuelto que la ejecucción del reo Alejandro Bóveda, tenga lugar a las 5,30 horas de mañana día 17 en las inmediaciones del km.1 de la carretera de Campañó.

A este efecto ordeno al jefe de las Fuerzas de Asalto de esta plaza, que a las 2,15 horas, se encuentre una Sección al mando de un Oficial en el edificio de la Normal a fín de trasladar, custodiar y ejecutar al reo.

Esta Sección que llevará sus propios medios de transporte, se pondrá a las inmediatas órdenes de V.S.

¡Viva España!
Pontevedra, 16 de Agosto de 1936

El General Comandante Militar.


Alexandre Bóveda, de 33 años, fue fusilado a las 05,30 horas de la mañana del 17 de agosto de 1936 en A Caeira, de espaldas a un pino y por un pelotón, dirigido por el teniente Antonio Vázquez Quintián y en el que estaba un amigo suyo de la infancia, que apuntó directamente al corazón.

Unas horas antes recibió la visita de su mujer, embarazada de cinco meses, y de sus cuatro hijos.

Escribió sus últimas voluntades y tres únicas cartas a Pedro Basanta, Víctor Casas y a su mujer, Amalia.

Hasta muerto se le negó reposar junto a la bandera gallega. Fue su íntimo amigo, Pepe Sesto, quien se precipitó al cementerio de San Mauro para que le hiciesen una pequeña bandera que le escondió en el pecho, mientras le besaba la frente.


"Non enterraron cadáveres, enterraron simiente"
(Castelao)






1 comentario:

  1. Un relato estremecedor.

    Lamentablemente, Las Fuerzas Armadas, principales artífices de la represión durante la guerra y la posguerra, tienen una grave deuda con la historia de la lucha por la democracia en España. Tanto las FAS como el estado español, están obligados al reconocimiento jurídico de sus víctimas, para lo que es imperativo la anulación de las leyes de impunidad: la ley de Amnistía de 1977 y la de la Memoria Histórica de 2007, como asímismo, la declaración jurídica de ilegalidad de las leyes represivas, de los tribunales y de sus sentencias.

    Durante veintidós años, el gobierno del PSOE ha permitido la vigencia de la primera , y lo que es más ignominioso, la promulgación de la segunda. Es el PSOE el auténtico responsable de que la dignidad de aquellos héroes siga pisoteada por sentencias infames que el PP y el PSOE mantienen en pleno vigor.

    Floren

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