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1328. Homenaje en Colliure

«Cierto que la guerra no ha creado ideas nuevas –no pueden las ideas brotar de los puños–; pero ¿quién duda de que el árbol humano comienza a renovarse por la raíz, y de que una nueva oleada de vida camina hacia la luz, hacia la conciencia?» Antonio Machado.



María Torres / 22 Febrero 2015

De Antonio Machado, la propaganda franquista siempre insinuó que el poeta falleció solo y abandonado por los suyos. Dionisio Ridruejo afirmó que «murió allí ignorado, en soledad y desatendido», en «aquella Francia a quien Dios perdone, ya que los hombres le han dado su castigo»

Desde su muerte, Machado fue un patrimonio disputado entre franquistas y republicanos. Sucedió así hasta iniciados los años cincuenta en que su figura y su recuerdo se transformaron en símbolo de resistencia contra la dictadura franquista.

Hace 56 años en Colliure (Francia), convocado por un grupo de intelectuales franceses y respaldado por el Partido Comunista, se celebró el primer homenaje al Poeta. El comité de honor estaba integrado por Louis Aragon, Jean Paul Sartre, Marguerite Duras, Simone de Beauvoir, Raymond Queneau y Pablo Picasso, entre otros.

No solo se trataba de reivindicar a Machado y recuperar su memoria, existía también el objetivo de un encuentro entre los exiliados físicos y los que habían adoptado el exilio interior, españoles de las dos Españas, obligados hasta entonces a permanecer separados: «Es ocasión de hacer coincidir en torno al nombre de nuestro gran poeta a los intelectuales españoles separados geográficamente por acontecimientos ya lejanos y cuyas consecuencias es de interés fundamental para España eliminar definitivamente»

Y a ese acto político-literario de clara oposición al Régimen celebrado un domingo de febrero en el diminuto cementerio de Colliure, bajo cuyos cipreses estaba enterrado Machado, acudieron un nutrido grupo españoles y de poetas españoles, los «poetas de la resistencia» les llamaron, como Blas de Otero José Angel Valente, Ángel González, Miguel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, José A. Goytisolo y Alfonso Costafreda, para rendir homenaje a un hombre bueno que en vida soñaba con una España de todos y para todos.

Hubo otros que quisieron estar y no pudieron. Más de un centenar de intelectuales, entre los que se encontraba Ramón Menéndez Pidal, enviaron un hermoso mensaje.

Fue la fiesta de la poesía y la libertad. Un desterrado de España, miembro del Partido Comunista ofreció un cofre que contenía tierra de la cárcel Modelo de Barcelona, como homenaje a Antonio Machado de los presos políticos de las cárceles de Franco.



Homenaje en Colliure.

Aquí, junto a la línea
divisoria, este día
veintidós de febrero,
yo no he venido para
llorar sobre tu muerte,
sino que alzo mi vaso
y brindo por tu claro
camino, y por que siga
tu palabra encendida,
como una estrella, sobre
nosotros ¿nos recuerdas?
aquellos niños flacos,
tiznados, que jugaban
también a guerras, cuando,
grave y lúcido, ibas,
don Antonio, al encuentro
de esta tierra en que yaces.

José Agustín Goytisolo




4 comentarios:

  1. Algunos todavía concedemos el valor de su pensamiento, de su actitud moral y de su expresión literaria y dedicamos tiempo de nuestra lectura a su obra, que es también aliento para sobrellevar la vida. Y llegada esta fecha, le recordamos. ¿Habría que decir aquello tan surrealista de ¡Machado vive!? Vive su cada cual le hace vivir en su interior. Adjunto mi post de hoy:

    http://laantorchadekraus.blogspot.com.es/2015/02/parentesis-para-celebrar-al-hombre.html

    Salud siempre. Como dijo el Maestro, Hoy es siempre todavía...

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  2. Así es Fackel.
    Lo de ¡Machado vive! ya no es surrealista. Sigue entre nosotros. Es un simbolo de resistencia, de compromiso, de honestidad... De un tiempo pasado, cierto, pero los valores no tienen fecha de caducidad.
    Gracias por el enlace.
    Abrazo.

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  3. Esta mañana, como cada 14 de abril, y cada 22 de febrero he recorrido el espacio que hay entre el Azoguejo y la calle de los Desamparados. Al pasar junto al ayuntamiento, como siempre que doy este paseo en estas fechas, he creído ver ondear una enorme bandera tricolor,agitada por la diosa Minerva...

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    1. José Miguel, seguro que la tricolor sigue allí, desde que la colocó Machado. Toda Segovia está impregnada del poeta.

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