Lo Último

1394. Unidad.

Si todos nos sintiéramos hermanos.
(Pues la sangre de un hombre, ¿no es igual a otra sangre?)
Si nuestra alma se abriera (¿No es igual a otras almas?)
Si fuéramos humildes. (El peso de las cosas,
¿no iguala la estatura?)

Si el amor nos hiciera poner hombro con hombro,
fatiga con fatiga
y lágrima con lágrima.

Si nos hiciéramos unos.
Unos con otros.
Unos junto a otros.
Por encima del fuego y de la nieve;
aún más allá del oro y de la espada.

Si hiciéramos un bloque sin fisura
con los dos mil millones
de rojos corazones que nos laten.

Si hincáramos los pies en nuestra tierra
y abriéramos los ojos serenando la frente,
y empujáramos recio con el puño y la espada,



y empujáramos recio, solamente hacia arriba,
qué hermosa arquitectura se alzaría del lodo.


Ángela Figuera Aymerich "Los días duros", 1953
(Bilbao, 30 de octubre de 1902 - Madrid, 2 de abril de 1984) 






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