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1472. Amayor Villarroya Sanz

Amador Villarroya Sanz



El texto que vais a leer a continuación de éste, fue escrito por Beatriz Villarroya, biznieta de Amador Villarroya, cuando se cumplían 75 años de la ejecucción de su bisabuelo y para un homenaje realizado a los represaliados de Torrent, un acto público al márgen de las autoridades locales.

Beatriz lleva tres años investigando el gran silencio con que su familia ha tratado de mantener la muerte de Amador, que junto a la de otras siete personas fusiladas en el mismo lugar, conforman un secreto negado que ella se ha propuesto romper.

Los nietos y los biznietos de las víctimas estamos dispuestos a rasgar los silencios, pues somos conscientes de que dentro de poco tiempo no habrá nadie que recuerde el festín que Tánatos se dio en el franquismo. 

Lo que le ocurrió a nuestros abuelos o bisabuelos no fue fruto de la mala suerte. Fueron víctimas de la represión franquista institucionalizada y sus mecanismos de humillación y aniquilación física y psíquica impuesto por los vencedores.

Nuestros padres fueron víctimas. Formaron parte de una generación que creció con el trauma de la Guerra. Aprendieron de los suyos los silencios, la prohibición de hacer preguntas, el sufrimiento y a reprimir las emociones. Así que el Golpe de julio de 1936, la Guerra y la represión familiar formaron parte de un trauma sin resolver.

Los nietos y los biznietos también somos víctimas que nos hemos encontrado con un silencio heredado y con la falta de información necesaria a nivel familiar e institucional para asimilar y digerir el trauma.

Tenemos el deber y la obligación moral de no olvidar, de reconstruir sus historias de lucha y muerte, de impedir que el silencio absuelva a los verdugos. De recordar a todas las víctimas con la dignidad que merecen.

Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón.


María Torres
Nieta de un republicano español



*



«Una mañana como la del 8 de mayo de hace 76 años, en las tapias del cementerio de Torrent, fusilaron a Amador Villarroya Sanz junto a otros dos vecinos y tres hombres de Aldaia. Amador era mi bisabuelo, tenía 47 años recién cumplidos y su cuerpo, igual que el del resto, fue expuesto allí mismo, en las tapias del cementerio de Torrent (Valencia), durante más de 12 horas para que sirviera de lección. Este hecho, junto con el fusilamiento que tuvo lugar en este mismo municipio el día 22 de mayo del 39 en el que murieron otras dos personas, constituye uno de los secretos mejor guardados de mi pueblo. Tanto que, hasta hace unos años, era un hecho desconocido para mí.

Desde hace ya casi cinco años busco respuestas, busco saber, busco que el nombre de Amador no desaparezca como querían sus verdugos. Trabas, silencios, cuestionamientos... eso es mi día a día. Sólo por querer comprender. Este periplo me llevó este año al Cementerio de Paterna donde conocí al nieto e hija de Bautista Cuallado Domenech.

Bautista Cuallado Domenech fue fusilado en Paterna el 25 de octubre del 39. Su hija, Isabel Cuallado, tenía 18 meses. Cuando la conocí estaba sentada en una lápida dentro del cementerio al lado de la fosa donde supuestamente metieron a su padre. Inevitablemente me acordé de mi tía Marina que tenía 6 meses cuando mataron a Amador y reconocí en su mirada el dolor familiar de los míos. Ella y su hijo, Eduardo, también buscan las respuestas necesarias que sanen sus heridas. Buscan los restos de Bautista. Les gustaría enterrarlo junto con su mujer en Benifaió. Por eso se pusieron en contacto con el GRMHV.

Infelizmente para nuestro país el gobierno ya no financia la exhumación de fosas y búsqueda de restos realcionados con la dictadura. No le interesa que los silencios dejen de serlo. En el 2011, cuando se buscaron los restos de los fusilados en Torrent, aún era posible. En la fosa donde se buscaron dentro del cementerio no encontraron nada. Lo que pasó tanto con mi bisabuelo como con el resto, es una maraña de historias diferentes. No se tuvo suerte.

Pero tal vez Isabel y Eduardo sí la tengan. Ellos y las otras 9 familias de Benifaió que buscan a los suyos en la fosa nº 82 del cementerio de Paterna. El GRMHV está recaudando fondos a través de diversos medios para ello. No se me ocurre un mejor tributo a Amador Villarroya, que creyó en un mundo más justo, que intentar ayudar a estas familias. A Isabel y Eduardo.

Os dejo los datos por si queréis poner vuestro granito de arena. Necesitan aproximadamente 500 euros por cuerpo, más unos 12.000 para el estudio antropológico. Como diría mi abuela..."Tota pedra fa camí"... Si queréis más información poneros en contacto con el GRMHV, están en Facebook... La cuenta que tienen para recaudar fondos es: ING Direct: 1465 0300 66 1719107034. El titular es Alejandro Calpe Vicente y el asunto puede ser "Causa Benifaió"

Y ya para acabar...el año pasado, se hizo un pequeño acto organizado por Torrent Plataforma en el que se sacó del silencio a los nombres propios de los represaliados por el franquismo en Torrent. Aquí está el vídeo que habla de Amador y de lo que ocurrió aquel 8 de mayo del 39.

Muchas gracias a todas/os...»


Beatríz Villarroya.




Video elaborado por Beatriz Villarroya




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