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1491. Manuel Otero Martínez, in memoriam.

«Los soldados del mundo libre marchan juntos hacia la victoria. Tengo plena confianza en vuestro valor, en vuestro sentido del deber y en vuestro espíritu combativo. Sólo una victoria total es digna de nosotros»Dwight Eisenhower. Mensaje a sus tropas en la víspera del desembarco de Normandia.



María Torres / 6 Junio 2015

6 de Junio de 1944, el Día D. El mayor ejército de la historia bélica estaba formado por 3100 botes de desembarco, 150.000 soldados, 1.200 barcos de guerra y 7.500 aviones. 

Hace 71 años fallecía en la playa de Omaha, bajo el fuego del ejército nazi y muy lejos de su Galicia natal, Manuel Otero Martínez. Tenía tan solo 28 años y fue el único español que perdió la vida en el desembarco de Normandía.

Había nacido en el municipio coruñés de Catasueiro, en Freixo, en el Concello de Outes, el 29 de abril de 1916. Marinero de profesión, el inicio de la Guerra española le sorprendió embarcado como mecánico en un buque de la marina mercante en el Puerto de Santander. Este hecho lo abocó a luchar en defensa de la República española. Participó en la Batalla de Brunete siendo herido de gravedad. Una vez recuperado de sus heridas cayó prisionero y fué encarcelado en Barcelona.

La intermediación e influencias de su hermano, que había luchado en el ejército franquista, lograron sacarle de la prisión y que regresara a su pueblo, pero no fué bien recibido por los vencedores. Así que Manuel tomó una decisión que marcaría su vida. Decidió emigar a Estados Unidos, como ya lo habían hecho otros gallegos antes.

Una vez en América se estableció en Nueva York. Seis meses después consiguió crear un pequeño negocio en la ciudad de los rascacielos: un taller mecánico. Pero necesitaba la nacionalidad estadounidense. Para conseguirla se alistó voluntario en el Ejército. Otra decisión que marcaría su vida con el signo de la muerte, ya que tres días después y tras el bombardeo de Pearl Harbour, EEUU entraba en la Segunda Guerra Mundial junto al bando aliado.

Manuel fué asignado al 16º Regimiento de la 1ª División de Infanteria, la famosa Big Red One. Tras pasar una primera instrucción en Estados Unidos fué enviado a Inglaterra, donde durante un año realizó entrenamientos de desembarco en el marco de una operación que por entonces era secreta.

El 5 de junio de 1944 embarcó hacia Normandía. A las seis de la mañana del día 6 se encontraba en una de las primeras barcazas que se aproximaban a la Playa de Omaha, la playa más fuertemente defendida, en una operación militar que supondrían el principio del fín del dominio nazi en Europa. Su sector de desembarco era el G, la marea estaba muy baja y la distancia hasta las dunas, donde podría refugiarse de los disparos de las ametralladoras alemanas, era interminable.

Manuel Otero Martínez, que sacrificó su vida por la libertad, cayó en combate el 6 de junio de 1944. Fue enterrado en el cementerio estadounidense de Normandía, en Colleville-sur-Mer junto a otros seis mil soldados y recibió a título póstumo la Medalla del Corazón Púrpura.

En 1948, tras reclamarlo su familia, sus restos fueron trasladados a su tierra natal en una caja envuelta con la bandera americana. En el cementerio de Outes fué despedido por soldados americanos con honores.


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