Lo Último

1705. Testimonio de Roberto García, guerrillero






Cuando yo pasé la frontera por la Junquera en febrero del 39, tenía 15 años. Yo tenía un ideal como una casa de grande. Tenía el carnet de las Juventudes Socialistas Unificadas. Detenían a todos los españoles que consideraban comunistas, que no era verdad porque había también socialistas y anarquistas. A mí me encerraron en el castillo de Collioure. Yo estaba cerca de Machado, que no lo vi, por desgracia, el más grande poeta que ha tenido España.

Estando trabajando como leñador en las montañas cerca de Foix, me incorporé a la Resistencia. Cuando bajábamos a dar algún golpe a los alemanes, los demás leñadores y carboneros nos protegían y corrían tanto o más riesgo que nosotros. Nos cobijaban, nos daban de comer. Cuando había que hacer saltar un tren poníamos la carga debajo del raíl, entre las dos juntas del raíl poníamos dos chapas a una pila y la pila a los detonadores eléctricos y cuando el tren pasaba, pegaba y saltaba. Y las pilonas (torres eléctricas) eran la cosa más fácil, para hacerlas saltar no había que ser especialista.

En Prades, el 30 de julio de 1944, atacamos el cuartel general de la Gestapo, la villa Margarita, que habían jodido a varios españoles. A un capitán nuestro lo habían abierto de arriba abajo, vivo. Allí no hubo perdón. No quedó uno, ni secretaria ni maría santísima. Nosotros tuvimos dos muertos. De ellos no quedó ni uno. Era el año 1944. Yo, después, he pensado, bueno, sobre todo aquello, pero cuando está uno allí, que ha visto tantas cosas malas, pues, mira, así fue.

Los españoles hemos combatido por toda Francia, aunque especialmente en el sur. Pero podemos asegurar que la mayor parte de Francia está regada con sangre española.


Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945 / Félix Santos



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