Lo Último

1835. Cunetas

Luis Pimentel (Luis Benigno Vázquez Fernández)
(Lugo, 18 de diciembre de 1895 - 13 de febrero de 1958)


Cunetas

¡Otra vez, otra vez el terror!
Un día y otro día,
Sin campanas, sin protesta.
Galicia ametrallada en las cunetas
de sus caminos.
Nos llega otro grito.
Señor ¿qué hicimos?
-No hables en voz alta-
¿Hasta cuando durará este gran entierro?
-No llores que pueden escucharte.
Hoy no lloran más que los que aman a Galicia-
¡Los millares de horas, de siglos,
que hicieron falta
para hacer un hombre!
Tienen que llenar todavía
las cunetas
con sangre de maestros y de obreros.
Barro, sangre y lágrimas en los surcos
son simiente.

Dulcemente llueve.
En viso, me rodea una eterna noche.
Ya no tendré palabras para mis versos.

Desvelado, por la mañana temprano
Bajo por un camino.
En los pazos donde se trama el crimen
Ondean banderas goteando anilina.
Hay un aire de palomas muertas.
Me estremezco otra vez de miedo.
Señor, esto es el hombre.
Todas las puertas están cerradas.
Con nadie puedes cambiar tu sonrisa.
En los arrabales
banderas agitadas y rasgadas.
Deja atrás la ciudad.
Tú sabes que todos los días
hay un hombre muerto en la cuneta
que nadie conoce todavía.
Una mujer sobre el cadáver de su marido
Llora.
Llueve.
¡Negra sombra, negra sombra!
Yo sé bien que hay un misterio en nuestra tierra.
Más allá de la niebla,
Más allá del mar,
Más allá de la lluvia,
Más allá del bosque.


*


Cunetas

¡Outra vez o terror!
Un dia e outro dia,
sen campás, sen protestas.
Galicía ametrallada nas cunetas
dos seus camiños.
Chéganos outro berro
-Señor, ¿qué fixemos?
-Non falas en voz alta-
-¿Hasta cando durará iste gran enterro?-
-Non chores que poden escoitarte.
-¡Hoxe non choran rnáis que os que aman a Galicia-
¡Os milleiros de horas, de séculos
que fixeran falla
pra faguer un home!
Teñen que encher ainda
as cunetas
con sangue de mestres e de obreiros.
Lama, sangue e bágoas nos sulcos
son sernentes.

Docemente chove.
Enviso, arrodeame unha eterna noite.
Xa non terei palabras pra os meus versos.

Desvelado, pola mañá cedo
Baixo por un camiño.
Nos pazos onde se trama o crime
Ondean bandeiras pingando anilina.
Hai un aire de pombas mortas.
Tremo outra vez de medo.
Señor, isto é o home.
Todas as portas están pechadas.
Con ninguén podes trocar teu sorriso.
Nos arrabais
bandeiras batidas e esfarrapadas.
Deixa atrás a vila.
Ti sabes que todos os días
hai un home morto na cuneta
que ninguén coñece aínda
Unha muller sobre o cadáver do seu home
Chora.
Chove.
¡Negra sombra, negra sombra!
Eu ben sei que hai un misterio na nosa terra,
Mais alá da néboa,
Mais alá do mar,
Mais alá da chuvia,
Mais alá do bosque.


Luis Pimentel
Lugo, marzo 1937


Médico y discreto poeta de la generación del 27. Estudio en la Residencia de Estudiantes. Casi la totalidad de su obra fue publicada postumamente.



2 comentarios:

  1. Cuando lo que se busca es el exterminio, el exterminio no acaba con la eliminación física de los enemigos. El exterminio se produce cuando se logra el olvido absoluto de las víctimas. Walter Benjamin.

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    1. Pero no hay olvido Loam. El olvido es inadmisible. El olvido silencia a los verdugos.

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