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1940. Tres poemas en recuerdo de Julián Grimau




Al glorioso general Francisco Franco  después de que firmó el fusilamiento de Grimau

Mi General...
¡Qué bonita letra tiene usted!
¡Oh, qué preciosa caligrafía de cuartel!
Así escriben los tiranos, ¿verdad?
¡Y los gloriosos dictadores...!
¡Qué rasgos!
¡Qué pulso!
¿Quién le enseñó a escribir así, mi general?
Se dice general y se dice verdugo.
Los dos tienen el mismo rango,
los mismos galones.
El general se diferencia del verdugo solamente
en que el general tiene la letra más bonita,
para firmar una sentencia de muerte
hay que tener la letra muy bonita...
¡Qué bonita letra tiene usted mi general!

León Felipe 
México 6 de Agosto de 1967
Nueva antología rota



La ventana indiscreta

Otra vez esas radios extranjeras
vomitan contra España su veneno
Salimos ahora al paso de ese trueno
explicando las cosas verdaderas
No ha habido tal señor defenestrado
ni se empleó en su trato la tortura
Tratósele con tacto y con dulzura
Se le invitó a pasar a lo vedado
Saludóselo allí con cortesía
Preguntósele por sus actividades
de manera correcta y muy humana
Díjonos su opinión de la amnistía
Dijímosle después nuestras verdades
Y arrojóse sin más por la ventana.

Antón Salamanca (Alfonso Sastre), 1962

Publicado en España hoy, Ruedo Ibérico, París, 1963) 


Soneto XV
(Muerte de Julián Grimau)

Que haya un cadáver más, ¿qué importa al mundo?
Pero el mundo se agita y se remueve.
En mil novecientos treinta y nueve
se fusilaba sin más a tanto inmundo
protestar de masones, liberales,
comunistas, social democristianos,
escritores borrachos, italianos,
gentes de mal vivir y radicales.
Pero además, ¿qué pasa? ¿qué presentas?
Mundo, ¿cómo protestas, importuno?
¿Tanta importancia tiene a fín de cuentas?
que sean un millón o un millón uno,
los muertos de una guerra tan gloriosa?

Alfonso Sastre
Residuos urbanos. Tiempos difíciles, 1963




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