Lo Último

1600. As tres mapoulas de Montecubeiro / Las tres amapolas de Montecubeiro




Carmen Sarille Lenceiro y Virginia Meilán Varela fueron asesinadas el 23 de agosto de 1937 en la parroquia de Montecubeiro (Castroverde). Manuela Graña Rico fué ejecutada apenas dos meses después, el 14 de octubre. No fueron las únicas. La represión franquista acabó con la vida de un total de quince vecinos de este municipio lucense. 

Desde el año 2003 un monolito recuerda en Montecubeiro a Manuel López López (agricultor), Virginia Meilán Varela (costurera), Antonio Pereira Calderón (directivo de la Unión de Labradores), Manuel Graña Rico, José Blanco García, José Veiga López (molinero), José Palmeiro Valcárcel (hijo de un maestro ejecutado en 1936), Carmen Sarille Lenceiro (hermana de Bonifacio Sarille, lider de la Unión de Labradores), Manuela Graña Rico, Argimiro Rico Trabada (maestro), Domingo Fernández Díaz, José Graña Rico, José Freire Millares y dos desconocidos.

Carmen Sarille tenía 24 años  y era ama de casa. La fusilaron por ser hermana del líder sindical Bonifacio Sarille Lenceiro de la Unión de Labradores, que se encontraba huído.

Virginia Meilán tenía 42 años, de profesión costurera. La acusaron de tener un amante y pagó por ello con la vida.

Manuela Graña era hermana de dos sindicalistas. Tenía 20 años. Fue repetidamente violada, después la trasladaron a la Iglesia donde la obligaron "confesar sus pecados" y después la fusilaron.



 *



En memoria da humildísima Virxinia Meilán Varela, das mozas Carmen Sarille Lanceiro e Manuela Graña Rico, e das demais vítimas do masacre de agosto de 1937 en Montecubeiro (Castroverde)


Entre as medorras e os castros,
polos ríos e polos regos,
baixo os soutos e sobre as carballeiras,
onde pacen en paz vacas e ovellas,
o canto do estorniño doce entoa
o nome mártir de Manuela Graña.

Co vento dos cereais e a quietude do leite,
coa nabiza dos nabos e o grelo das nabizas,
coas patacas apañadas e as de debaixo da terra,
a conciencia medra como a herba e as árbores
para imporse clamando monte arriba
o nome noso de Carmen Sarille.

As sombras dos ameneiros e os salgueiros
nas ribeiras de flora flotante,
as carreiras dos corzos e dos lobos,
a verea dos xabarís e o voo das vacalouras
debuxan co fume de afumar chourizos
o nome amantísimo de Virxinia Meilán.

Entre os toxos, sobre a neve,
na seca e nas enxurradas,
tres mapoulas iluminan
noite e día Montecubeiro:
Virxinia, Carmen, Manuela.
Eran fermosas como pétalos.
Perduran como penedos.


Claudio Rodríguez Fer 



4 comentarios:

  1. España sangra por los cuatro costados en loberas, fosas y cunetas, en descampados y vallas y los represores y sanguinarios curanchos siguen bebiendo de su sangre cual vampiros francofachas. Malditos¡

    ResponderEliminar
  2. Así es Daniel.
    Harta está la tierra de beber tanta sangre inocente.

    ResponderEliminar
  3. Mi padre fue vencido en la guerra. Yo fui derrotado en la victoria, que no en la paz. A mi hijo no le vencerán. Es uno de los muchos que se ha largado de esta puta España

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Este país de todos los demonios" como decía el poeta.
      Los vencidos, resurgen ahora con más clamor de justicia que nunca. Los nietos y los biznietos no olvidamos.

      Eliminar