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1623. Nanas de la cebolla

"No pasa un momento sin que lo mire y me ría, por muy serio que me encuentre, viendo esa risa tan hermosa que le sale delante de los cortinones y encima del catafalco ese en que está sentado. Esa risa suya es mi mejor compañía aquí y cuanto más la miro más encuentro que se parece a la tuya. Y los ojos, y las cejas y la cara entera. Este hijo nuestro, por quien no debes perder el ánimo y la confianza en esta vida, es más tuyo que mío. El otro era más mío..."


Concha Zardoya señaló que Nanas de la cebolla era una de las más trágicas canciones de cuna de toda la poesía española.

El 12 de septiembre de 1939 desde la cárcel de Torrijos, Miguel escribía a Josefina Manresa: "Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme..."

Se trataba de la respuesta a una carta de Josefina en la que ésta le contaba la miseria y la pena que la rodeaba, que su hijo y ella solo comían pan y cebolla a falta de otros alimentos. Se encontraba amamantando a su segundo hijo, Manuel Miguel, que tenía ocho meses.

Ese testimonio causa un dolor lacerante en Miguel Hernández. Dicen que durante dos días no salió de su celda y cuando lo hizo se presentó en el patio de la cárcel y recitó un poema, aún sin título.  Y así surgieron las "Nanas de la cebolla" entre rejas, agonías y esperanza, un padre le habla a su mujer y al hijo de ambos.

Bajo el título "Nana a mi niño" se publicó en la revista Halcón en mayo de 1946.



La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pones alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela, niño, en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.


Miguel Hernández
Cancionero y romancero de ausencias, 1939


Fotografía: Manuel Miguel, segundo hijo de Miguel Hernández y Josefina Manresa, 1939



5 comentarios:

  1. El poema mas desgarrador que jamas se ha escrito dedicado a un lactante en lengua castellana, y probablemente en todas las lenguas.
    Cada veinte de noviembre (Día de la Infancia) lo primero que hago es leerlo, luego siempre me acuerdo de "San Buenaventura" y por ultimo de, ese, que murió en una cama de hospital lleno de tubos y con la barriga abierta, QUE DIOS LO TENGA EN EL INFIERNO Y SATANÁS LO CUSTODIE...

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    1. Compartimos tus palabras José Miguel.
      Un poema desgarrador, que duele, al igual que sigue doliendo la muerte de Miguel Hernández.
      En cuanto al dictador, el tiempo, y los militantes d ela memoria, los nietos que ahora no tenemos miedo, haremos lo posible por desposeerle de todas esas glorias de se autodesignó en nombre de su dios.

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  2. Al execrable y sanguinario asesino más despreciable de todos los tiempos mis más ardientes votos para que jamás olvidemos sus crímenes horrendo!!!! Ni los gusanos han ido a por él en su tumba por asco, rebelión y obsceno rechazo por sus inmundos restos!!! Para ti, Miguel, mis lágrimas y mi agradecimiento por haber iluminado nuestros corazones con la música de tus poemas!!!!!!!!

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    1. No hay ni habrá olvido Carlos. Hemos comenzado a caminar por el camino contra la desmemoria y no vamos a cansarnos de transitar por él hasta que encontremos la VERDAD, LA JUSTICIA y la REPARACIÓN.

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    2. Nunca perderemos la memoria . Nunca el olvido

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