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3352. A un poeta, en su muerte

Miguel Hernández Gilabert
(Orihuela, 30 de octubre de 1910 - Alicante, 28 de marzo de 1942)


Cuando estaba en tu vida esperanzado
por verte y ser tu amigo y conocerte,
vino esa madrugada y esa muerte
y ese grito de amor desesperado.

Vino ese rayo oscuro y despiadado
a herir tu amor al fin, a herir tu suerte,
dejando el vuelo de tu sien inerte
y el árbol de tu sueño derribado.

De qué mundo implacable será el viento
que ha secado la luz de tu mirada
y la bronca hermosura de tu acento.

Y qué lenta y qué amarga madrugada
debió rozar tu pecho sin aliento
y desangrar tu boca desvelada.


José Luis Cano
Abril, 1942










1840. Velintonia tres (Recordando a José Luis Cano)

José Luis Cano
(Algeciras, 28 de diciembre de 1911 - Madrid, 15 de febrero de 1999)


Velintonia tres

Mientras viva la piel y aliente la memoria
vivirán los recuerdos de otros años que fueron
más felices, cuando en España, libre aún de las sombras,
la vida y la poesía libres y juntas iban
de la mano fraterna de unos cuantos amigos.
Escucho aún, desde el umbral, la risa abierta,
cálida y derramada de Federico,
la voz mate y pudorosa de Cernuda,
la canción marinera de Rafael
y el son grave de Pablo recitando un poema.
Y veo la sonrisa infantil y tierna de Manolo,
la mirada azul de Vicente,
el gesto burlón de Dámaso y sus gafas de miope.
La risa alternaba con el hondo resonar de la guitarra
o con las notas claras del piano,
la broma licenciosa con el verso más puro,
y el presente vivaz con sueños de otros días,
los que hoy contemplan la gloria ya de todos. 
El crero, en el jardín de Velintonia,
parecía escuchar las voces y las risas
que hasta él llegaban por la ventana abierta,
e iluminar con sus ramas verdes y doradas
tanta palabra en libertad, tantos sueños ardidos.
Y al caer la tarde, uno tras otro,
ibánse despidiendo del dueño de la casa
quien al quedarse solo no sentía
soledad ni vacío, sino alegría de vida.
pues su mirada seguía viendo aquellos rostros jóvenes,
en su oído aún sonaban las risas, las canciones,
en su corazón el gesto solidario de todos.


José Luis Cano