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1779. Desenterrando el silencio: Antoni Benaiges, un maestro de la técnica Freinet en una fosa común de Burgos



Por Sergi Bernal para Búscame en el ciclo de la vida

En una escuela rural republicana de principios de los años 30, en la localidad burgalesa de Bañuelos de Bureba, un maestro innovador, Antoni Benaiges Noguès, lanza un experimento, inédito en aquellas tierras, de imprenta escolar. Los cuadernos publicados por los alumnos de aquella perdida aldea viajarán hasta Francia, Argentina, México, Cuba... incluso llegarán al presidente de la República, Alcalá Zamora. El maestro es uno de los muchos seguidores del también maestro Célestin Freinet, que en su pequeña escuela francesa ha puesto en marcha unas renovadoras técnicas de trabajo, entre las que destaca la imprenta, las cuales encajan perfectamente con las preocupaciones pedagógicas y sociales de los educadores progresistas españoles y su influencia se extiende con una gran fuerza por todo el país.

Gracias a la imprenta los niños y niñas de gran cantidad de escuelas, muchas de ellas en pueblos pequeños, imprimen sus propios libros, periódicos y revistas. Son libros de vida que recogen relatos de lo que sucede en el pueblo, canciones, leyendas e historias de los mayores y también cosas suyas, de su mundo: sus sueños, sus juegos, sus anhelos, sus miedos… y los dan a conocer al resto de habitantes del pueblo y, mediante la correspondencia, los intercambian con los niños y niñas de otras escuelas.

Los niños que no pudieron ver el mar

En enero de 1936 los niños y niñas de la escuela mixta de Bañuelos publicaron el cuaderno titulado: “El mar, visión de unos niños que no lo han visto nunca”.  

“El mar será muy ancho y largo. Será muy profundo”. Así es como se imaginaba el mar un niño que nunca lo había visto, y así es como quedó recogido en el cuaderno escolar que contribuyó a escribir junto con los compañeros de su clase.   En dicho cuaderno, el maestro animó a sus alumnos a imaginar y describir qué era para ellos el mar, que nunca habían visto, y les prometió que muy pronto harían una excursión para poder verlo por primera vez. El propio maestro escribió las siguientes palabras, comentando la ilusión de sus alumnos por ver el mar:

“Y la fantasía de unos niños que suben y bajan la loma, solo la loma, la ingrata loma, disparóse hacia la lejanía para hundirse en la vastitud líquida, misteriosa, sublime… También ellos, los niños, saben del mar sin haberlo visto nunca.”

Antonio Benaiges era natural de Mont-roig del Camp, provincia de Tarragona y, según diversos testimonios de sus propios alumnos, prometió que les llevaría a Barcelona a ver el mar, durante el verano de 1936. Pero el sueño quedó truncado el 19 de julio del 1936.

En Burgos, el alzamiento fascista triunfó desde el primer momento, ya que los sublevados se hicieron con el poder muy fácilmente, sin encontrar oposición.  Esta circunstancia desencadenó una terrible represión, con muchos asesinatos, desaparecidos y encarcelados por motivos políticos.

El mismo día 19, un grupo de falangistas entraron en Bañuelos en busca de las cosas del maestro Benaiges, reventaron la puerta de la escuela, ante la estupefacción de los niños y quemaron todo aquello que les pareció subversivo: la imprenta, los cuadernos escolares, libros de pedagogía, escritos y dibujos de los chiquillos. A él lo habían detenido horas antes en la Casa del Pueblo de Briviesca y unos días más tarde, el 25 de julio, lo fusilaron después de ser salvajemente torturado y humillado públicamente. La prueba irrefutable de su asesinato se halla en el Archivo Comarcal del Garraf, y más concretamente en el ”Butlletí del Comitè de Defensa Local de Vilanova i La Geltrú” de 10 de noviembre de 1936, donde se publica una carta enviada desde el Frente del Norte por Demetrio Sáez Tristán, un vecino del pueblo de Bañuelos denunciando: “El profesor Antonio Benaiges, que fue vuestro profesor en años anteriores ha sido asesinado por el terrorismo fascista, […] fue asesinado el 25 de julio, yo me he escapado de las filas fascistas y me hallo en Bilbao. Está enterrado en los montes de Villafranca de Montes de Oca”.

La trágica muerte del maestro Benaiges causó una gran consternación entre sus compañeros de profesión, dando lugar a un artículo, publicado por Patricio Redondo, uno de los primeros maestros en aplicar las técnicas Freinet en España (que escribe con el seudónimo de Paco Itir). He aquí un fragmento del mismo:

“Sencillamente un Maestro, el Maestro. […]El Maestro de Bañuelos de Bureba. El primer Maestro de Bañuelos. Y Bañuelos fue la primera Escuela de Benaiges.  Y por él, alcanzó la categoría de Escuela.  Y fue por eso, precisamente, por eso, por lo que lo asesinaron los fascistas.  Los fascistas no han tenido nunca, ni han querido jamás Maestros; han gustado siempre de lacayos. […] No por que fuera socialista, o porque fuera comunista, o porque fuera anarquista, o simplemente sindicalista, no; por eso no lo han asesinado.  Lo han asesinado porque era Maestro. […] Aunque te asesinaron, Benaiges no has muerto. Porque no puedes morir. Ni queremos nosotros que mueras.  ¡Salud! Paco Itir”.

Una vez alcanzada la victoria, el régimen franquista consiguió que el maestro Benaiges y tantos otros fusilados quedasen relegados a un profundo olvido. Afortunadamente, en otros lugares lejanos, el maestro ha ocupado el lugar que merecía: en la escuela de San Andrés de Tuxla del estado de Veracruz en México, desde los años 40 hasta hoy día los cuadernos de la Escuela Experimental Freinet continúan llevando el nombre de Antonio Benaiges en la contraportada, como un continuo homenaje a uno de los grandes pilares de la técnica Freinet en España. Todo ello gracias a la influencia de Patricio Redondo, que fue el fundador de dicha escuela después de escapar del país y llegar exiliado a México.


Después de 74 años… nuevas noticias del maestro

En agosto de 2010, se abría una fosa común de represaliados del año 1936 en Burgos.  Durante unas semanas del mes de agosto los científicos de la “Sociedad de Ciencias Aranzadi”, con Francisco Etxeberria y Lourdes Herrasti al frente, exhumaron aquella fosa encontrando 104 restos.

Yo estuve trabajando como reportero gráfico durante la exhumación de los cuerpos y, al cabo de unos días de haber concluido mi cometido, una llamada telefónica me informaba de que alguien había pasado por la fosa diciendo que el maestro de su pueblo que había sido asesinado en julio del 36 podía ser uno de los encontrados allí. El nombre del maestro era Antonio Benaiges, uno de los más fervientes seguidores de la Técnica Freinet y el pueblo era Bañuelos de Bureba. También supe que era natural de Mont-roig del Camp. La llamada me animó a saber algo más de aquel paisano asesinado y lo que he descubierto hasta hoy me ha empujado a seguir investigando y a trabajar para rescatar su memoria.

Desde entonces hasta hoy no he dejado de sorprenderme, de emocionarme y de sentirme vinculado al maestro y a la labor de todos los que como él, creyeron en una escuela al servicio de los intereses del niño.

Fruto de mi trabajo como fotógrafo y gracias a la colaboración de otras personas, hemos organizado una exposición, “Desenterrando el silencio: Antonio Benaiges, un maestro de la técnica Freinet en una fosa común de Burgos”, que ha recorrido hasta trenta y cinco salas, entre ellas, Burgos, Briviesca, Barcelona, Mont-roig del Camp, Sant Cugat, León (con motivo de la Reunión Internacional de Educadores Freinet, RIDEF)…

Otra plataforma de difusión es un libro, publicado por Blume, que consta de excelentes ilustraciones que acompañarán a la biografía del maestro Benaiges.  Este se llama: Desenterrando el silencio, Antoni Benaiges elmaestro que prometió el mar. En el cual participan el periodista Francesc Escribano, la historiadora Queralt Solé y el antropólogo Francisco Ferrandiz.

Un documental cinematográfico que lleva por título “El retratista”, grabado durante dos años, producido con fondos aportados por más de 190 personas, ha sido rodado en diferentes lugares para explicar la vida dedicada a la educación de este maestro y la de sus alumnos, fue otra aportación para contribuir a la recuperación de un maestro y de unas técnicas de trabajo escolar que buscaban (y siguen buscando) educar ciudadanos libres y responsables.  El director es el italiano Alberto Bougleux.

Pero sin duda una de las cosas más grandes ha sido la creación de la Asociación EscuelaBenaiges – Bañuelos de Bureba, donde vecinos del pueblo y conocedores de la historia nos hemos unido para restaurar y crear un espacio vivo de memoria en la abandonada escuela de Bañuelos, ahora llamada Escuela Benaiges, con el objetivo de mostrar la educación de la imprenta en la escuela y los represaliados maestros republicanos, uniendo así educación renovadora y memoria y que este espacio sea visitado por los jóvenes de la comarca fundamentalmente, vía escuelas y institutos y como no, contaremos con un espacio escuela abierto a todo aquel que tenga afán de conocer.  

Pero cual es la grandeza de esta historia que mezcla la tragedia y un sueño hermoso? Pienso que tiene tres pilares: la forma en que se encuentra a Antoni, a pie de fosa, como de un campo de muerte que es una fosa su presencia nos lleva a un campo de vida, el de la escuela y los niños, la bonita historia del mar, de cómo poco a poco se han ido acercando familiares de exalumnos, explicándonos la marca que dejó en aquellos niños aquel maestro innovador y sobretodo lo que no deparaba México, como desde 1940 una pequeña escuela de un pueblo del estado de Veracruz homenajea semanalmente al maestro asesinado nombrándolo en sus cuadernos de trabajo como uno de los puntales de la técnica Freinet y el primer asesinado de esta técnica.

 
















1709. El maestro Antoni Benaiges

Fotografía de Antoni Benaiges y de sus alumnos y varios de los cuadernillos que hacóan en su imprenta. Sergi Bernal


El maestro Antoni Benaiges no pudo enseñar el mar a sus alumnos, pero su historia no ha caído en el olvido



Laura Fraile / Último cero / 24 noviembre 2015

En el año 1934 un joven maestro originario de la localidad catalana de Mont-Roig del Camp llegó a Bañuelos de Bureba, una aldea situada en la provincia de Burgos. Allí permaneció tres años, hasta que fue asesinado por parte del bando nacional. Su único delito fue haber prometido a sus alumnos que los llevaría a ver el mar, haberles enseñado que eran libres, que tenían capacidad de decisión, que no había frontera que pudiera detener el ansia de saber. La historia de este maestro llegará este jueves a Valladolid gracias a la proyección de `El Retratista´, un documental dirigido por Alberto Bougleux e ideado por Sergi Bernal que podrá verse a las 19 horas de la tarde en La Casa del Pueblo de UGT (c/ Gamazo, 13).

El origen de este documental está en un reportaje fotográfico. En agosto de 2010, Sergi Bernal viajó al municipio burgalés de Villafranca Montes de Oca para retratar la exhumación de una fosa. Allí permaneció durante diez días y después regresó a Barcelona. En su ausencia ocurrió algo que marcaría su futuro. Un hombre llamado Antonio García Rojas, de unos 40 años de edad, había acudido a la fosa, donde dijo: "Ahí está el maestro de mi pueblo". Ese breve comentario reactivó la memoria de varias personas del pueblo, que empezaron a recordar datos de aquel maestro catalán que había llegado a Bañuelos de Bureba.

A los pocos días Sergi Bernal recibió una llamada en la que le contaron este episodio. "En ese momento me metí en el Google y tecleé maestro, Bañuelos y Antonio e inmediatamente llegué hasta un blog mexicano en el que se hablaba de Antoni y de su promesa de llevar a sus alumnos a ver el mar. En ese blog también se mencionaba su uso de la metodología Freinet y su asesinato en julio del 36", comenta Sergi. El siguiente paso que dio este fotógrafo fue visitar Mont-Roig del Camp, donde se puso en contacto con dos sobrinos nietos de Antoni. "Ellos conservaban una pequeña caja de cartón decorada con motivos pastoriles en la que había cartas manuscritas, cuadernillos y fotos de Antoni", explica Sergi, quien siguió tirando del hilo hasta ir dando forma a la historia de este maestro catalán.

Antoni Benaiges empezó trabajando como payés, aunque más por obligación que por pasión (su padre enfermó de gravedad y su madre, él y sus hermanas se pusieron a trabajar para costear el tratamiento). La familia de su madre se dedicaba a la docencia, un ámbito por el que este joven catalán empezó a sentir un creciente interés que desembocó en un viaje a Barcelona, donde empezó su formación. Allí entró en contacto con la Residencia de Estudiantes Normalistas, que estaba vinculada a la Institución Libre de Enseñanza. Antoni se especializó en la metodología Freinet, que situaba al niño como el centro del proceso de enseñanza. Su primer destino fue Colmenar Viejo (Madrid). Después estuvo dos años en Vilanova i la Geltrú, donde formó parte del grupo de renovación pedagógica Batec (que en catalán significa latido).

En septiembre de 1934 Antoni se trasladó a Bañuelos de Bureba, una aldea de Burgos en la que había conseguido una plaza de maestro. "Pasó de vivir en una ciudad en la que había luz, agua corriente, tren, alcantarillado, mar y muchas ideas en circulación a vivir en una aldea enclavada en una loma, en una zona cerrada y en la que había una escuela abandonada. No conocía a nadie, tenía una ideología socialista y valores republicanos y lo primero que hizo fue quitar el crucifijo", comenta Sergi.

Su llegada no pasó desapercibida. "Antoni llegó con un gramófono y una imprenta bajo el brazo. En sus clases se empezaron a hacer unos cuadernillos en los que se daba la palabra al niño para que escribiera sobre sus pensamientos y emociones. Estos cuadernillos, que se imprimieron en la imprenta que trajo, acabaron en Vilanova i la Geltrú y en países como Francia, Argentina, Cuba o Escocia. A pesar de que no había carreteras, se creó una gran red de intercambio", explica Sergi.

Sus alumnos, que tenían entre 4 y 12 años y estaban en la misma clase, recibieron una promesa: Antoni los llevaría a ver el mar. Sin embargo, todo se frustró. Un fin de semana en el que Antoni estaba en Briviesca fue detenido junto a Rafael Martínez Moro, que también era socialista. Antoni fue conducido a una prisión, donde permaneció durante cinco días en los que fue torturado y vejado. Poco tiempo después fue asesinado y su cuerpo, que aún no ha sido localizado, acabó en una fosa de La Pedraja, donde dicen que también enterraron a alrededor de 600 personas más. Su familia no se enteró de su asesinato hasta meses después, cuando un joven del pueblo consiguió alistarse en el ejército dentro del bando nacional, del que desertó estando ya en la zona republicana para poder mandar a su familia una carta en la que la explicaba todo lo sucedido.

La historia de este maestro, por fortuna, no ha quedado en el olvido. En el año 2011 Sergi Bernal inauguró una exposición fotográfica sobre él que ya se ha mostrado en una treintena de salas y que ahora mismo puede verse en la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona. Su vida también aparece recogida en el libro `Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar´, una obra escrita por el periodista Francesc Escribano e ilustrada con las fotografías de Sergi Bernal que se presentó en Valladolid hace dos años gracias al apoyo de Territorios de la Memoria, la asociación Memoria de la Transición y el Colectivo contra el Olvido.

La Escuela Benaiges y en primer plano, una foto de los alumnos de Antoni. Foto: Sergi Bernal

El último homenaje realizado a este maestro ha tomado la forma de un documental llamado `El Retratista´ que ha sido ideado por Sergi Bernal y dirigido por Alberto Bougleux, que es el responsable de otros documentales como `Ciudad migrante´ o `Chanson pour Amine´. `El Retratista´ comienza en la localidad mexicana de Veracruz, donde un amigo de Antoni llamado Patricio Redondo, que consiguió exiliarse en este país, fundó una escuela en el año 1940 en la que utilizó la metodología Freinet.Durante todos estos años los alumnos de esta escuela han estado realizando los mismos cuadernillos que realizaban los alumnos de Bañuelos de Bureba (a modo de homenaje, cada una de estas publicaciones tiene el nombre de Antoni Benaiges).

`El Retratista´ continúa en Mont-Roig del Camp (donde se escucha el testimonio de los sobrinos nietos de este maestro), Zaragoza (ciudad en la que vivía Felisa, una de sus alumnas) y Bañuelos de Bureba, un municipio que ofrece la oportunidad de seguir profundizando en los recuerdos asociados a este profesor. La mayor parte de sus alumnos ya fallecieron y los que sobreviven (como Lucía, que vive en Valladolid) son muy mayores, pero este documental incluye algunos de sus testimonios. También hay imágenes de las exhumaciones, que fueron el punto de partida para llegar hasta la historia de Antoni.



Este documental ha conseguido financiarse gracias a una campaña de micromecenazgorealizada desde la plataforma Verkami en la que consiguieron recaudar 7.300 euros. "Tuvimos que recurrir a una campaña porque el inicio del proyecto coincidió con el gobierno de Rajoy, que lo primero que hizo al gobernar fue recortar los recursos destinados a la recuperación de la memoria histórica", comenta Sergi, quien indica que al menos contaron con el apoyo de los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramanet y Mont-Roig del Camp.

El estreno de `El Retratista´ fue en noviembre de 2013 en los Cinemes Girona de Barcelona, donde permaneció en cartel hasta el mes de febrero. "Desde entonces lo hemos movido por muchos pueblos, bibliotecas y escuelas. Se ha visto en Burgos, en Madrid y ha sido seleccionado en el Festival de Derechos Humanos de Buenos Aires, lo que nos permitió hacer una gira que llegó hasta Punta Arenas, una ciudad que está situada al sur de Chile. También se ha podido ver en Francia, en este caso gracias a que desde hace un año lo distribuye Blume", comenta Sergi.

Durante la proyección de este jueves en Valladolid, que comenzará a las 19 horas en La Casa del Pueblo de UGT (c/ Gamazo, 13), Sergi estará acompañado del cantautor catalán Ramón Sauló, quien interpretará un par de canciones compuestas en homenaje a Antoni Benaiges. A principios de año este documental se proyectará en la Filmoteca de Catalunya, desde donde seguirá viajando hasta Madrid (aún no hay fechas confirmadas). Según indican los responsables de este documental, están abiertos a nuevas propuestas de proyecciones.

Actualmente existe una opción más para acercarse a la historia de Antoni Benaiges. El Ayuntamiento de Bañuelos de Bureba (gobernado por el PP) ha empezado a rehabilitar su escuela, que ahora lleva su nombre y que ha dado origen a una asociación (la cuota para asociarse es de 15 euros al año). El pasado mes de abril se organizaron allí unas jornadas sobre la metodología Freinet a las que acudieron medio centenar de maestros de toda España, lo que se ha convertido en una demostración de que su legado no morirá nunca.





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