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3474. Remember

Armas y material incautados a los rebeldes en el Cuartel de la Montaña. Madrid, 20 de julio de 1936


Recordad bien: era julio
y era noche de verano.
Por las calles, asfaltadas
de golfas y de noctámbulos,
iban y venían hombres
con los trajes de trabajo,
hechas fiebre las miradas,
hechos carrera los pasos.
¿Hacia dónde tan de tarde
van los que madrugan tanto?
Recordad bien: era julio...
y era noche de verano.
Por la Corredera Baja,
Tudescos y el Desengaño,
a la calle de La Luna,
do estaban los sindicatos,
con violencia de torrente
caminaba río humano.
¡Armas!, pedían, nerviosos.
¡Armas!, pedían airados.
¡Armas!,  para sujetar
a los canallas del fascio.
Como no les daban armas,
a la lucha se lanzaron,
la mitad medio desnudos,
la mitad medio descalzos,
y al amanecer el día
comenzaron el asalto.
¡El Cuartel de la Montaña
se entregó a los Sindicatos!
Recordad bien. Era julio
y era noche de verano.
Luchaban los hombre libres.
Los hombres libres ganaron.


Antonio Agraz






3307. Tenderos

Cola en la Plaza Mayor para obtener víveres. Gijón, 14 de febrero de 1935 - Foto: Constantino Suárez. Museo del Pueblo de Asturias


Calle abajo va el reguero
de la cola mañanera.
Viejas que ya no trabajan
porque se hicieron muy viejas.
Viejas que arrastran los años
sobre zapatos sin suelas;
niñas, tan chiquirritinas,
tan menudas, tan pequeñas,
que parecen salpullido
que le sale a las aceras;
mozas, algunas, muy pocas,
porque el taller las espera;
guardias con fusil al hombro
recomendando paciencia
a las que chillan airadas
cuando una viva se cuela...
Las agujas de un reloj
apuntan las ocho y media,
chirría el cierre metálico
de la puerta de la tienda...
Los guardias montan la guardia
frente al quicio de la puerta;
da una palmada el tendero,
abre el cajón la tendera.
La cola va desgranando
frente al mostrador sus cuentas.
El tiburón de la caja
por sus fauces de madera
se traga voraz los cuartos,
duro a duro, perra a perra.
Lo que ha costados dos reales
se vende a cuatro pesetas,
lo que tres duros valía
diez duros o doce cuesta.
Se marchan las compradoras
sin cupro en la faltriquera
y unos gramos, muy poquitos,
de cualquier cosa en la cesta.
Chirrían de nuevo los cierres
metálicos de la puerta.
Muralla de acero clavan
entre la calle y la tienda.
Gozosos, cuentan los cuartos,
productos de mala venta,
el pequeño comerciante
y su mujer la tendera.
Y mientras ayunan hijos
del que lucha en las trincheras,
los dos tenderos suspiran:
¡que no se acabe la guerra!

Ayer martes, por la noche,
la virgen bajó del cielo.
Esta mañana, en la calle,
la encontraron los bomberos.
Se la llevaron a Miaja
que se puso muy contento.
La virgen es de oro fino.
Nosotros la fundiremos,
para comprarles cañones
a los bravos artilleros,
y por haber sido buena,
bajando del cielo a vernos,
mientras los obuses zumben
nosotros la rezaremos.


Antonio Agraz
Marzo 1937











2850. Romance de guerra a la 43ª División

Antonio Beltrán y oficiales de la 43ª División en la Bolsa de Bielsa


43ª División, orgullo de los leales,
con aire de pueblo en armas
dejas vacíos los valles.
Por encima de la muerte
supo erguirse en los combates
y a los tres meses de lucha
sin asistencia de nadie
contra malvados sin patria,
contra riscos y breñales,
contra látigos de hielo
y contra cuchillos de hambre
sale de España la buena,
de España la buena sale.
Cruzando está la frontera,
los heridos van delante,
detrás los niños,
detrás caminan las madres,
detrás marchan los ancianos
y detrás los militares;
primero van los soldados,
les siguen los oficiales,
su teniente coronel
es el último que sale.
La muerte lleva en el alma,
la vida en el rostro grave,
serena la faz altiva
y espíritu indomable.
Las sierras del Pirineo
llenas de nieve y sangre,
asombradas de su gesta
las gargantas entreabren
para dejarles camino
por entre verdes pinares
y asomándose a los picos
al verles pasar, la tarde
discute con la mañana
porque no quiere marcharse.
Los valles de Bielsa gimen
“¡Quién pudiera acompañarles!”
Responde el jefe, Beltrán,
irguiendo el membrudo talle:
“¡Note apures, Aragón,
que yo volveré a buscarte!”
La voz de El Esquinazau,
pregón de guerra en el aire,
resuena como una trompa
de Bernardo en Roncesvalles.


Antonio Agraz
Publicado en CNT de Madrid, el 18 de junio de 1938 













2770. ¡Aquí Madrid, capital de la Tierra!

Valencia, noviembre de 1936. Mesa de ayuda petitoria para Madrid


Levantinos, levantinos,
hombres de conciencia entera:
levantinos de Alicante,
de Castellón, de Valencia:
de la ciudad y del pueblo;
del naranjal y la huerta;
del surco y del arrozal;
de la fábrica y la pesca...
Levantinos, levantinos:
oíd de Madrid la arenga.
Oídla bien, levantinos
de Alicante y de Valencia,
de Castellón, de la Plana,
la bella ciudad deshecha
por las llamas y el acero
de las hordas extranjeras.
Oíd, oíd, levantinos,
hombres de conciencia entera.
Oíd, porque habla Madrid,
la capital de la Tierra.
Madrid, que da la consigna
«Resistencia y resistencia».
Luchad vosotros, los hombres;
trenzad, los hombres, trincheras.
Que la victoria es segura;
que la victoria es tan nuestra,
que, ni aun muertos nos la pueden
arrebatar las colmenas
de zánganos dictadores
ni las cobardes potencias,
impotentes, impotentes,
aunque potentes se crean.
Luchad, vosotros, los hombres;
trenzad, los hombres, trincheras,
seguros de que Madrid,
la capital de la Tierra,
sencilla porque es sencilla;
serena, porque es serena,
y alegre, porque el dolor
no hace ya en su carne mella,
y, además, agradecida,
levantinos de Valencia,
de Castellón, de Alicante,
de la ciudad y la huerta,
tiene los brazos abiertos
y las entrañas abiertas
a los padres y a los niños
de todos los que pelean.

Levantinos, levantinos:
oíd de Madrid la arenga
«Luchar y fortificar;
resistencia y resistencia».
¡Que está la guerra ganada!
¡Que ganaremos la guerra,
pese a la traición, al miedo
y a las cobardes potencias!


Antonio Agraz
Romances de CNT


Antonio Agraz nació en Madrid en 1905, poeta, periodista, redactor de CNT de 1936 a 1938. Al finalizar la Guerra fué encarcelado por el franquismo. Jamás pudo volver a desarrollar su profesión. Murió en Madrid en 1956, arropado por la pobreza.








2726. Vengo de Cuatro Caminos

Vengo de Cuatro Caminos.
De Cuatro Caminos vengo.
Mis ojos que ya no lloran,
los traigo de sangre llenos;
sangre de un chiquillo rubio
que he visto roto en el suelo;
sangre de una mujer joven;
sangre de un viejo muy viejo;
sangre de muchos, ¡de muchos!,
confiados, indefensos,
caídos bajo las bombas
de los piratas del cielo.


Vengo de Cuatro Caminos,
de Cuatro Caminos vengo.
Traigo los oídos sordos
de blasfemias y lamentos.
-¡Ay, chiquitín, chiquitín!
¿Qué les hiciste a esos perros
para que así te destrocen
sobrelas piedras del suelo?
-¡Ay, ay, ay, madre, mi madre!,
¿por qué han matado al abuelo?
-Porque son hijos de loba
y de lobo carnicero;
porque llevan en las venas
sangre de burdel y cieno;
porque nacieron sin padre
dentro de su regimiento.

Un “¡Caso en Dios!” corta el aire
hacia la farsa del cielo.


Antonio Agraz
Romancero de la defensa de Madrid




Fotografía: Bombardeo sobre el barrio de Tetuán de las Victorias, Madrid, 16 de diciembre de 1936. Foto Hermanos Mayo. Archivo BNE