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2488. A la memoria de Hans Beimler

Hans Beimler
(Múnich, 2 de julio de 1895 - Madrid, 1 de diciembre de 1936)


"Estamos aquí para luchar contra los fascistas"

 Hans Beimler


Hans Beimler, comunista, defensor de Madrid



-¡Frente rojo!-, dijo el héroe.
Y cayó en tierra Hans Beimler.
Lo oyeron los españoles,
lo oyeron sus alemanes,
franceses e italianos,
lo oyó Madrid, lo oyó el aire,
lo oyó, temblando, la bala
nacida para matarle. 


-¡Frente Rojo!-, y cayó en tierra

castellana, de leales,
quien vino desde muy lejos
a sembrar aquí su sangre.


-¡Frente Rojo!- Que lo escuche

la Alemania de las cárceles
y verdugos que levantan
las secas hachas que caen
sobre los cuellos que nunca
jamás quisieron doblarse. 


-¡Frente Rojo!- Suene, silbe,

cruce como bala, estalle
por mar, por tierra, por cielo,
por astros, por todas partes,
vertiginoso, este grito.


- ¡Frente Rojo! - hasta clavarse,

profundo, en los corazones
que lo quieran, que lo amen,
que lo griten - ¡Frente Rojo! -
como lo gritó Hans Beimler.
Madrid, que tiene memoria,
lo gritará hasta quedarse
las bocas de sus fusiles
secas de tanto gritarle.


-¡Frente Rojo!- Silba el tren,

campo de España adelante.
Se descubren las aldeas,
los pueblos y las ciudades.
Entre huertos y jardines,
banderas y naranjales,
Valencia saluda el cuerpo.


–¡Frente Rojo!- de Hans Beimler.

Los mares de Cataluña,
sus viñas, sus olivares,
las ramblas de Barcelona.


-¡Frente Rojo!- a verlo salen

¡Paris, Paris! Tus obreros,
cantando, en hombros lo traen,
llevándolo hacia los barcos
que se llevan a Hans Beimler,
ya que su patria alemana
caminos no quiere darle. 


-¡Frente Rojo!- Por Moscú,

por la plaza Roja, grandes
cortejos y multitudes
y cantos van a enterrarle.


-¡Frente Rojo!- Junto a Lenin, 

allí, tranquilo, descanse.



Rafael Alberti










2195. Hans Beimler

El 1 de diciembre de 1936 cayó —codo con codo con las valientes milicias de Madrid— el combatiente internacional y comunista alemán Hans Beimler. Vino a España en nombre del Comité Central del Partido Comunista alemán. Cuando hace un año el pueblo de Madrid luchó heroicamente por su libertad, enfrentando a los moros y extranjeros del traidor al pueblo Franco su atronante "¡No pasarán!", un puñado de voluntarios internacionales combatió hombro con hombro con sus hermanos españoles cerca del Manzanares para parar en seco al fascismo. Franceses, polacos, italianos, alemanes, y entre ellos Hans Beimler. Luchó quince días en el frente de Madrid, siendo comisario político de la primera Brigada Internacional. Una bala fascista le mató al cabo de tan pocos días. Su vida de lucha dura y ejemplar terminó entre los brazos de sus camaradas y amigos fieles.

Estos no fueron sus primeros combates en España. Ya con la Centuria Thaelmann había combatido en el frente de Aragón. En todos los sitios donde se trató de abogar por la causa de la libertad se hallaba y luchaba Hans Beimler, noble hijo del pueblo alemán oprimido; él fue quien, por su trabajo prudente y circunspecto como comisario, creó un lazo de unión internacional entre todas los voluntarios. Socialistas, comunistas, republicanos y católicos, todos tenían la misma base, y Hans Beimler dio a todos una voluntad: aplastar bajo la bandera del Frente Popular el fascismo en España y arrojar de ella a los invasores fascistas alemanes e italianos, para infringir así una derrota al fascismo internacional. Hans Beimler repetía continuamente a los luchadores de las Brigadas Internacionales: "Si ayudamos a nuestros hermanos españoles a aniquilar el fascismo, ayudamos también a nuestros hermanos de Alemania, e Italia. Porque el fascismo alemán e italiano será aplastado sobre el suelo español."

¿Quién fue Hans BeimlerHans Beimler procede de Baviera (Alemania). Nació el 2 de julio de 1895. Fue metalúrgico en Munich, militando en él Sindicato desde el año 13. Durante la Gran Guerra prestó servicio en la Marina, y la guerra le convirtió en un luchador por la libertad ardiente, irreconciliable con los adversarios capitalistas que quieren la guerra y con la monarquía de los Hohenzollem. Tomó parte activa como marinero revolucionario en la revolución de noviembre de 1918 en Alemania. 

Como obrero de consciencia política, ingresó en 1918 en el Grupo Espartacus. Desde la creación del Partido Comunista alemán, en enero de 1919, fue militante. En este tiempo, los trabajadores de Baviera volvieron a coger las armas para constituir un régimen soviético. Hans fue condenado a dos años de presidio por delito de alta traición por haber tomado parte en esta lucha. Pero la reclusión no podía impedirle continuar a este inmejorable proletario su lucha por la libertad de los trabajadores. Inmediatamente después de salir de la cárcel volvió a las filas del proletariado progresivo como luchador activo, convirtiéndose en uno de los más queridos y acreditados dirigentes de los obreros de Baviera. En 1932, las masas le enviaron al Reichstag (Parlamento alemán). 

El fascismo hitlerista echó sus garras sangrientas para constituir el poder del hambre y la guerra en Alemania. Hans Beimler reunió las masas a su alrededor, haciendo todo lo posible por crear la unión de todos los trabajadores contra el enemigo fascista. Precisamente en su trabajo afortunado fue detenido por los fascistas e internado en un campo de concentración. Esto ocurría el 11 de abril de 1933. En el famoso campo de concentración Dachau, maltrataron en su presencia a su mejor amigo y compañero de Partido, haciéndole pedazos. Horas y más horas, los agentes fascistas golpearon el cuerpo moribundo de su amigo Dressel, mientras Hans Beimler tenía que presenciar este acto con las manos esposadas. Después, Hans Beimler fue azotado con látigos y zurriagos, echándole luego a la celda de su camarada muerto. Más tarde, los bandidos del "primer hombre del Estado alemán" tiraron una cuerda dentro de la celda para que él mismo se ahorcara antes de la mañana siguiente, diciéndole que si no lo hacía así, le azotarían lentamente hasta hacerle morir. Esto ocurrió la noche del 8 al 9 de mayo del 33; es decir, cuatro meses después de la subida de Hitler al poder. Con un esfuerzo sobrehumano, a pesar de lo escuálido de su cuerpo, Hans Beimler consiguió huir de las hostias fascistas, y ayudado por muchos amigos, llegó al Extranjero, no para descansar allí, sino para continuar su lucha por la libertad del pueblo alemán, para el aplastamiento del régimen fascista, reuniendo a todos los antifascistas en un frente único y poderoso. Allí dónde se tratara de luchar contra el fascismo, contra este enemigo bestial de la Humanidad, allí se encontraba Hans Beimler actuando, él qu3 habla pasado ya tanto, con una energía enorme, en favor del pueblo trabajador. El pueblo alemán le quería mucho, y también el pueblo español aprendió a querer a este ardiente luchador de la libertad. 

Cuando los rebeldes fascistas invadieron por orden de sus señores capitalistas extranjeros, Hitler y Mussolini, el suelo español para apoderarse del tesoro más preciado, la independencia nacional y la libertad y democracia, para oprimir de nuevo a los campesinos y obreros, convirtiéndolos en sus esclavos, entonces, el Comité Central del Partido Comunista no encontró otro militante mejor que Hans Beimler para ocuparse de los voluntarios alemanes emigrados, residentes en otros países, por haber trabajado él en todos los sitios para el Frente Popular y Frente Único en la lucha contra el fascismo. Wilhem Pieck, presidente del Comité Central del Partido Comunista alemán, decía en la Memoria que dedicó a Hans Beimler lo siguiente: 

"Hans Beimler cayó en uno de los más fuertes combates del frente de Madrid. A su lado murieron y se desangraron muchos valientes por la causa del pueblo trabajador: antifascistas alemanes, italianos, ingleses, eslavos, franceses, con los heroicos hijos de España. La muerte de Hans Beimler nos llena de profundo dolor, pero también de orgullo. Tenemos derecho a estar orgullosos de tal luchador procedente de las filas del Partido Comunista alemán, que tanto se sacrificó por la defensa de la democracia española y por la causa del proletariado y pueblo alemán: la vida de un valiente, fiel y ejemplar antifascista y revolucionario proletario." 

Bajo el nombre de Hans Beimler lucha actualmente un batallón de la 11ª Brigada Internacional, que vengó su muerte en los combates de Quijorna y Quinto.


El Sol, 1 de diciembre de 1937








1717. Romance a Hans Beimler

Hans Beimler
(Munich, 2 de julio de 1895 - Madrid, 1 de diciembre de 1936)


Diputado del Partido Comunista Alemán, fue encarcelado en 1933 con la ascensión de los nazis al poder y recluido en el campo de concentración de Dachau, del que logra fugarse. Más tarde consigue llegar a Francia y después a España, donde es nombrado comisario político de las Brigadas Internacionales.

En noviembre de 1936 se traslada al Frente de Madrid  para participar en la defensa de la ciudad. El 1 de diciembre, cuando trataba de rescatar a un compañero herido, un disparo acabó con su vida. Cuentan que la bala que le impactó por la espalda no provenía del enemigo, sino de la NKVD.


*


Romance dedicado al camarada Hans Beimler, muerto heroicamente durante el sitio de Madrid - Homenaje a las Brigadas Internacionales


Ahora te encuentro, Hans Beimler,
cuando cierras tu jornada;
ahora me acerco a tu cuerpo,
cuando ya tu cuerpo marcha
flotando en un mar de hombros
que lo separa de España.

Dicen que vas muerto, hermano,
pero tu vida no acaba
porque se sequen tus venas
y se hiele tu garganta.

Si están tus venas vacías,
nuestra tierra está empapada
y aún caliente con la sangre
que de tu corazón falta.

Y si está tu lengua quieta,
aún tiene el aire palabras
con que recordar los ecos
de tu voz en las batallas.

Si están tus brazos tranquilos,
aún se mueven tus hazañas
por los campos de Castilla
entre el rumor de las armas.

No es esto morir, hermano,
sino dar vida y hallarla,
que la muerte, cuando es muerte,
de la tierra nos separa,
y tú te quedas con ella,
roja semilla que aguardas
para crecer con la espiga
que hoy defienden nuestras balas.

Naciste lejos, hermano,
pero la Muerte en España,
te hizo nacer en su tierra
para ganarte a su patria….

Te habló la Muerte a lo lejos:
-Hermano Hans Beimler, baja
desde los hombros de nieve
de nuestra Rusia lejana.

Cruza los campos franceses,
los blandos campos de Francia,
que hoy para luchar en ellos
tienen tu fuerte palabra
y en los campos españoles
toda tu sangre no basta.-

Te habló despacio la Muerte;
tú, escuchaste su palabra.
Ahora la Muerte, vencida,
va en tu cortejo enlutada,
llorándole en tu memoria
el eco de sus palabras.

Salud, Hans Beimler, tu cuerpo
va lejos, pero cercana
tu sangre aquí en nuestro suelo,
moja tu caliente entraña:
árboles que se levanten,
te alzarán vivo en su savia.

Vuélvete, duerme tranquilo,
que aunque te vas, en España
quedas hecho tierra y viento,
agua y luz viva del alba.
Si un cuerpo tu vida pierde,
un mundo en cambio la gana.


Emilio Prados
Cuatro romances de la Guerra Civil 1936 - 1937
Publicado en Hora de España II
Valencia, Febrero 1937