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1927. Los firmantes del manifiesto de diciembre se dirigen de nuevo al país

Miembros del Comité Revolucionario Republicano en la carcel Modelo. De izquierda a derecha: Garzón Baz, Ángel García, Justo Aedo, 
Jesús del Río, Ángel Galarza, Luis Hernández, Antonio Sánchez Fuster, Carlos Castillo, Niceto Alcalá-Zamora, Largo Caballero, Fernan-
do Brisuel, Fernando de los Ríos, Miguel Maura, Emilio Palomo y Casares Quiroga. (Foto: Alfonso Sánchez Portela - 19 marzo 1931)


A la una de la tarde se reunieron ayer en el domicilio particular de don Niceto Alcalá Zamora, con éste, los señores Maura (don Miguel), De los Ríos, Albornoz y Largo Caballero.
El Sol, 14 de abril de 1931

La reunión terminó poco después de las dos de la tarde, y como consecuencia de ella se facilitó a la Prensa la siguiente nota oficiosa:

«La representación de las fuerzas republicanas y socialistas, coaligadas para una acción conjunta, siente la ineludible necesidad de dirigirse a España para subrayar ante ella la trascendencia histórica de la jornada del domingo 12 de abril. Jamás se ha dado un acto en nuestro pasado comparable con el de ese día, porque nunca ha mostrado España tan fuerte emoción civil y entusiasta convicción, ni ha revelado con tanto vigor la digna firmeza que es capaz de desplegar en la defensa de sus ideales políticos. En la historia moderna de Europa hay actos civiles como el realizado por España el día 12; pero no hay uno que lo supere.

»La votación de las capitales españolas y principales núcleos urbanos ha tenido el valor de un plebiscito, desfavorable a la Monarquía y favorable a la República, y ha alcanzado a su vez las dimensiones de un veredicto de culpabilidad contra el titular supremo del Poder. En la formación de esos juicios adversos han colaborado todas las clases sociales del país, todas las profesiones, y aun ha quedado en la calle, vibrando, pero sin poder repercutir en las urnas, la admirable y férvida adhesión a nuestros ideales de las juventudes españolas. Invocamos, pues, llegada esta hora, los supremos valores civiles a que rinden acatamiento en todo pueblo culto las instituciones más altas del Estado, los órganos oficiales de Gobierno y los institutos armados; a todos es forzoso someterse a la voluntad nacional, que en vano pretenderá desfigurarse con el silencio o el voto rural de los feudos. El día 12 de abril ha quedado legalmente registrada la voz de la España viva; y si ya es notorio lo que ansía, no es menos evidente lo que rechaza; pero si por desventura para nuestra España, a la noble grandeza civil con que ella ha procedido no respondiesen adecuadamente quienes con violencia desempeñan o sirven funciones de gobierno, nosotros declinamos ante el país y la opinión internacional la responsabilidad de cuanto inevitablemente habrá de acontencer, ya que en nombre de esa España mayoritaria anhelante y juvenil que circunstancialmente representamos, declaramos públicamente que hemos de actuar con energía y presteza a fin de dar inmediata efectividad a sus afanes implantando la República.- Niceto Alcalá Zamora, Fernando de los Ríos, Alvaro de Albornoz, Casares Quiroga, Miguel Maura, Francisco Largo Caballero, Alejandro Lerroux, Manuel Azaña.»

Don Niceto Alcalá Zamora, que personalmente entregó la nota a los periodistas, les manifestó que sólo la firmaban ocho miembros del Gobierno provisional de la República, porque eran los únicos que disfrutaban de libertad. Al señor Casares Quiroga, que no se halla en Madrid, se le leyó la nota en conferencia telefónica y autorizó su firma.


La reunión que anoche celebró el Comité revolucionario

Desde las once estuvieron anoche reunidos en el domicilio del Sr. Alcalá Zamora el Comité revolucionario, firmante del manifiesto, y don Felipe Sánchez Román.

A las doce y media aalió de la reunión el Sr. Sánchez Román, y según manifestó llevaba el encargo de hacer una gestión. Se ignora cuál fuera ésta; pero tres cuartos de hora después volvió el Sr. Sánchez-Román, pasando al despacho en que estaba el Comité reunido.

A la una y media salió D. Miguel Maura, y hablando con algunos amigos que esperaban, les dijo que durante la pasada noche no ocurriría nada; pero que hoy martes era positivamente el día decisivo.

Don Niceto no quiso dar ninguna noticia a los periodistas, y el señor Largo Caballero dijo, contestando a preguntas de éstos: 

—Esta noche no hay nada, señores. Mañana habrá noticias después que el presidente salga de Palacio.


Precauciones. Visitas 

Durante toda la noche hubo ayer un verdadero lujo de precauciones alrededor del domicilio de D. Niceto Alcalá Zamora. Como en las proximidades vive también el general Mola, muchos achacaban estas precauciones al temor de que los grupos de manifestantes se dirigieran al domicilio del director general de Seguridad. 

Por el domicilio del jefe de la derecha liberal republicana desfilaron anoche cientos y cientos de correligionarios y amigos, que iban a enterarse de las últimas noticias circuladas acerca de la situación política.  










1052. El pacto de San Sebastián


 

Las izquierdas españolas firman lo que será llamado «Pacto de San Sebastián». Instauración de la República y autonomías regionales son los acuerdos más destacados.


San Sebastián, 18 (10 m.).- Ayer, a mediodía, acudieron al hotel de Londres representantes de los distintos partidos republicanos españoles y después de almorzar se reunieron en los locales de la Unión Republicana. La reunión duró desde las cuatro hasta las cinco y media, y se distinguió por la coincidencia fundamental en las cuestiones autonómicas, electoral y revolucionaria. Al terminar, los reunidos se negaron a hacer manifestaciones concretas, limitándose a referirse a la siguiente Nota oficiosa:


«En el domicilio social de Unión Republicana y bajo la presidencia de D. Fernando Sansisin, se reunieron esta tarde don Alejandro Lerroux y don Manuel Azaña, por la Alianza Republicana; don Marcelino Domingo, don Alvaro de Albornoz y don Angel Galarza, por el partido republicano radical socialista; don Niceto Alcalá Zamora y don Miguel Maura, por la derecha liberal republicana; don Manuel Carrasco Formiguera, por la Acción Catalana; don Matías Mallol Bosch, por la Acción Republicana de Cataluña; don Jaime Ayguadé, por el Estat Catalá, y don Santiago Casares Quiroga, por la Federación Republicana Gallega, entidades que, juntamente con el partido federal español -el cual, en espera de acuerdos de su próximo Congreso, no puede enviar ninguna delegación-, integran la totalidad de los elementos republicanos del país. »A esta reunión asistieron también, invitados con carácter personal, don Felipe Sánchez Román, don Eduardo Ortega y Gasset y don Indalecio Prieto, no habiendo podido concurrir don Gregorio Marañón, ausente en Francia, y de quien se leyó una entusiástica carta de adhesión en respuesta a la indicación que con el mismo carácter se le hizo. »Examinada la actual situación política, todos los representantes concurrentes llegaron en la exposición de sus peculiares puntos de vista a una perfecta coincidencia, la cual quedó inequívocamente confirmada en la unanimidad con que se tomaron las diversas resoluciones adoptadas. »La misma absoluta unanimidad hubo al apreciar la conveniencia de gestionar rápidamente y con ahínco la adhesión de las demás organizaciones políticas y obreras que en el acto previo de hoy no estuvieron representadas para la finalidad concreta de sumar su poderoso auxilio a la acción que sin desmayos pretenden emprender conjuntamente las fuerzas adversas al actual régimen político.»


Otros pormenores, San Sebastián, 18 (9 m.).- A pesar de la reserva guardada por cuantos asistieron a la reunión de las izquierdas, hemos podido obtener alguna ampliación a los puntos de vista recogidos en la nota oficiosa facilitada a la Prensa. El problema referente a Cataluña, que es el que más dificultades podía ofrecer para llegar a un acuerdo unánime, quedó resuelto en el sentido de que los reunidos aceptaban la presentación a unas Cortes Constituyentes de un estatuto redactado libremente por Cataluña para regular su vida regional y sus relaciones con el Estado español. Este acuerdo se hizo extensivo a todas aquellas otras regiones que sientan la necesidad de una vida autónoma. En relación con este mismo problema se defendió en la reunión que los derechos individuales deben ser estatuidos por las Cortes Constituyentes, para que no pueda darse el caso de que la entrada en un régimen democrático supusiera un retroceso en las libertades públicas. Tanto para las Cortes Constituyentes como para la votación del estatuto por las regiones se utilizará el sufragio universal. Los reunidos se mostraron en absoluto de acuerdo en lo que se refiere a la acción política solidaria.


El Sol, 18 de agosto de 1930