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3463. España


Una víctima del bombardeo de Valencia es trasladada al depósito de cadáveres. 1 de mayo de 1937


Traidores nocturnos con alma pantanosa
Hermanos de la vívora y las ropas de luto
Apuñalaron tu hermosa estrella esperanzada
Entre algas y tinieblas entre ríos difuntos

Sopla el mar fabricando pirámides de lágrimas
Fatales escaleras y músicas con sangre
Bajo nubes que pasan como carros de heridos
Por un cielo color turbio de cañones distantes

La epopeya del pueblo que exige su destino
Levanta al cielo frentes y rompe grandes pechos
Y danzan los fantasmas entre barcos enfermos
En la noche del hombre que nutre cementerios

Pasan soldados pasan olas y pasan vientos
Como notas de un canto que asusta a las edades 
La inmensa sinfonía con su lluvia y sus hombres
Se pierde en una tumba debajo de la tarde

Ejército de luces al borde de la muerte
Se alza la selva y los soldados pasan en un canto
Es el gran viaje ciego de las y el viento
Ya no veréis más esos soldados

Una fila tras otra asaltan horizontes
Y vienen a morir en las olas a la playa
Tanta sonrisa tanta sangre tantos héroes que caen
y salen de sus cuerpos como salían de las fábricas

El recuerdo del hombre es menos que esa luna
Que pierde la cabeza y cae sobre el mar
Sin embargo esos rostros de soldados que pasan
Ya nunca los podréis olvidar

Agonía agonía de la rosa y la piedra
Los vientos se estrellaron en la más alta torre
Caerán mil estrellas con la quilla partida
Y caída una en la tierra tendrá más de cien nombres

El pueblo será grande como su propia estatua
Como ese continente que sacó de la noche
Como el galope histórico de épicas mesnadas
Que dan escalofríos a las alas del bosque

Laureles laureles y cien leones antiguos
Petrificados por el rayo y los relámpagos
Procesión de ataúdes en puentes al silencio
La libertad bien vale un astro emocionado

Y pasan los fantasmas atados por la sombra
Laureles y laureles y truenos y relámpagos
Y vienen los lamentos y los ramos de gloria
Ya no podréis jamás olvidar esos soldados

Son esqueletos vivos debajo de la tierra
serán los instrumentos de una música eterna


Vicente Huidobro
El Mono Azul, 17 de junio de 1937







1242. Recordando a Vicente Huidobro

Tenemos el pecho hinchado de tantas tempestades
De tantas esperanzas suspendidas 
De tanta alondra arrebatada a su destino. 
(Vicente Huidobro, "Gloria y sangre")


El 2 de enero de 1948 fallecía Vicente Huidobro, uno de los muchos intelectuales que se comprometieron a favor de la República Española y contra el golpe de estado del 18 de julio de 1936.

«Es lo menos que podemos hacer por ese magnífico pueblo español, ese pueblo mártir, doloroso, ensangrentado, pero más fuerte y más grande que nunca en su epopeya, defendiendo el futuro humano en el más alto promontorio de la historia actual»

Fue el gobierno republicano quien le concedió en 1938 el Premio España por su labor literaria en defensa de la España leal. Las veinticinco mil pesetas de su dotación las donó a los niños españoles: 

«A los hijos del heroico pueblo que tanto admiro y tanto amo».

Quiso ser soldado del Ejército Popular y le rogó a Enrique Lister que le nombrara comisario:

«No he tenido el honor de ser uno de los combatientes de la libertad de España, pero he convivido en muchas ocasiones con sus soldados, los he visto luchar, he constatado su heroísmo que no es una leyenda, aunque pudiera parecerlo por lo extraordinario: he visto los progresos y el desarrollo del ejército popular español, y no puedo ser pesimista. Ni aún para dar gusto a los más amables escépticos.(…) No logré el honor de ser un soldado español. Cada vez que pedí y rogué ser enrolado como comisario en algún regimiento se me respondió más o menos lo mismo. Enrique Lister, el jefe de la II División, cuando le pedí me enrolara como comisario en uno de sus regimientos me respondió: «En el mundo hay pocos poetas y muchos soldados. Tu deber es escribir sobre España».

Ante la negativa de Lister, probó suerte con Gustavo Durán, músico y coronel jefe de una división:

«Como soldado no. Te ofrezco en cambio la dirección del periódico de mi división».

Y finalmente lo intentó  con  Álvarez del Vayo, quien le repondió: «Se lo agradezco conmovido, pero Ud. puede sernos más útil haciendo lo que ya ha hecho, hablando por radio a América, a Francia, hablando en el frente a nuestros soldados, escribiendo la verdad sobre nuestra guerra, diciendo por donde pase lo que ha visto y cómo el pueblo español lucha y se defiende contra el fascismo y su brutalidad sanguinaria que Ud. ha podido ver y palpar»

Siempre creyó que la victoria sería republicana, que no pasarían los «generales de rapiña», las «bandas sanguinarias»«esos insaciables» «tristes fantasmones», que España sería la tumba del fascismo...

«El triunfo de la República es seguro y próximo»

Tomó parte en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (celebrado en Valencia, Madrid y París, sucesivamente), fue corresponsal de los periódicos chilenos "Frente Popular" y "La Opinión" de Santiago y publicó poemas y artículos en  "El Mono azul" y "Hora de España".

Regresó a Chile antes del fin de la contienda. Seguía pensando en España y publica el poema «Gloria y Sangre» en Madre España: Homenaje de los poetas chilenos, Santiago. En enero de 1939, cuando agonizan las esperanzas republicanas, dirige una carta al presidente Roosevelt pidiendo ayuda al pueblo español desde la voz de un poeta «que escucha el corazón de millones de hombres, sus esperanzas y también sus lágrimas»

«No defraudes a los pueblos que te miran y te aplauden. Te has erguido gigante frente al fascismo y tu actitud de padre y guía no puede ser únicamente un gesto.

Presidente, ayuda a España.

Darás ejemplo al mundo, despertarás a los cobardes, reforzarás a los débiles, señalarás la ruta a este planeta que se pierde en las sombras.

Serás la dignidad de un mundo que olvidó sus deberes, serás la palanca que levante la vida y la arranque del barro, serás el honor de la tierra, serás el destino humano, la estatua del siglo».




1184. Pasionaria (Vicente Huidobro)

Vas con tu voz de alma abierta en rosas
Vas en tu voz a todos los dolores y todas las esperanzas
Y llenas de madre el mundo
Te deshojas en fe y en entusiasmo y en piedad
Tus pétalos cierran las heridas
Y perfuman las lágrimas tan huérfanas como la pluma que se cayó de una gaviota al mar
Vas con tu voz y tus pétalos dulces
Vas haciendo nidos con tu mirada llena de ángeles
Vas vestida de gloria junto a la muerte coronando muertos
Vas vestida de fuego junto a la vida despertando vida
Llegas primero como noticia de alba
Como nacer de un niño sol sobre miles de brazos extendidos
Llegas como el barco que trae tesoros y luz de islas remotas y rumores de grandes ríos en lucha
con océanos feroces
Es preciso sacudir al cielo
y despertar los mares y decirles todo lo que está pasando


Es preciso informar a las estrellas cuando bajan más cerca
O cuando una voz sube más alta
Hora es que el destino se haga carne y cálido prodigio
Tierra nuestra tierra España Pasionaria
Voz visible como inscripción de sueño
Voz en forma de luz ansiosa
En forma de agua para la sed y de pan para el hambre
Dolor de los siglos pasados
Para crear la alegría de los siglos futuros

Mujer de España labio de las tierras ofendidas
España en carne y nido y árbol
De qué honduras vienen tus escalofríos
Qué molinos de viento se hicieron arco-iris
Y qué alas batían el tiempo en tu garganta
Para que no se sintiera su dureza
Eres el hada de corazón interminable
Eres la cuna de las edades luminosas trepando al horizonte
Vas tan serena con tu destino a cuestas y tantos otros destinos sobre un camino de sangre con tu
canasta de plumas suaves
Allí donde se mezcla la muerte con la vida
Apareces y estrujas tus racimos sobre las bocas de piedra comenzada
Tiendes las alas y sonríes de ternura sobre los ojos que van a hacerse estrellas de su gloria

Qué viento de muerte absorbes
Qué viento de vida exhalas
Mujer con la garganta llena de paisajes doloridos
Mujer de tierra firme y cielos hinchados de optimismo
Mujer de terciopelo y armaduras
Naciendo en cada ensueño visible en toda herida
Cruzada de palomas y de truenos
Vas y te acercas y todas las alas llegan
Y todas las bocas cantan en la marea que sube
El dolor de los tiempos pasados
Para crear la alegría de los tiempos futuros


Vicente Huidobro
"Para crear la alegría de los tiempos futuros"
Frente Popular, Santiago de Chile, 14 de abril de 1937
También publicado en Hora de España en julio de 1937